VOLUMEN 11 L.C HASTA CAPITULO 60

   



1-1Viva Jesús, viva María.  El adiós de la tarde a Jesús Sacramentado. (1) ¡Oh Jesús mío! Prisionero celestial, ya el sol está en el ocaso y las tinieblas invaden la tierra, y Tú quedas solo en el tabernáculo de amor. Me parece verte triste por la soledad de la noche, no teniendo en torno a Ti la corona de tus hijos y de tus tiernas esposas, que al menos te hagan compañía en tu voluntario cautiverio. (2) Oh mi prisionero divino, también yo siento que el corazón se me oprime por tener que alejarme de Ti, y me veo forzada a decirte adiós, pero qué digo, ¡oh Jesús!, nunca jamás adiós, no tengo ánimo de dejarte solo, adiós te digo con los labios pero no con el corazón, más bien mi corazón lo dejo junto Contigo en el sagrario, contaré tus latidos y te corresponderé, por cada uno, con un latido de amor; numeraré tus afanosos suspiros, y para darte consuelo te haré descansar en mis brazos; seré tu vigilante centinela, estaré atenta para ver si alguna cosa te aflige o te da dolor, no sólo para no dejarte nunca solo, sino para tomar parte en todas tus penas. (3) ¡Oh, corazón de mi corazón! ¡Oh amor de mi amor! Deja ese aire de tristeza y consuélate, no resisto verte afligido. Mientras con los labios te digo adiós, te dejo mis respiros, mis afectos, mis pensamientos, mis deseos y todos mis movimientos, que enlazando entre ellos continuos actos de amor, unidos a los tuyos te formarán una corona, te amarán por todos. ¿No estás contento, ¡oh! Jesús. Parece que me dices que sí, ¿no es verdad? (4) Adiós, ¡oh! amante prisionero, pero aún no he terminado, antes de irme quiero dejar también mi cuerpo ante Ti, intento hacer de mi carne, de mis huesos, tantos diminutos pedazos para formar tantas lámparas por cuantos sagrarios existen en el mundo, y de mi sangre hacer tantas llamitas para encender estas lámparas, y en cada sagrario quiero poner mi lámpara, que uniéndose a la lámpara del sagrario que te ilumina la noche, te dirá: “Te amo, te adoro, te bendigo, te ofrezco reparación y te doy las gracias por mí y por todos”. (5) Adiós, ¡oh! Jesús, pero escucha una última cosa: “Hagamos un pacto, y el pacto sea que nos amemos más; Tú me darás más amor, me encerrarás en tu amor, me harás vivir de amor y me sepultarás en tu amor; estrechemos más fuertemente el vínculo del amor”. Sólo estaré contenta si me das tu amor para poder amarte de verdad. (6) Adiós ¡oh! Jesús, bendíceme, bendice a todos, estréchame a tu corazón, aprisióname en tu amor, y dándote un beso en el corazón te dejo, adiós, adiós. + + + + 



  11-2 Los buenos días a Jesús. (1) ¡Oh Jesús mío! Dulce prisionero de amor, heme aquí Contigo de nuevo, te dejé con decirte “adiós”, y ahora vuelvo a Ti diciéndote: “Buenos días”. Me consumía el ansia de volverte a ver en esta prisión de amor para darte mis amorosos saludos, mis latidos afectuosos, mis respiros encendidos, mis deseos ardientes, y toda yo misma para infundirme toda en Ti y dejarme toda en Ti en perpetuo recuerdo y prenda de mi amor constante hacia Ti. (2) ¡Oh, mi siempre adorable amor Sacramentado!, ¿Sabes? Mientras he venido para entregarme toda yo misma a Ti, he venido también para recibir de Ti todo Tú mismo, yo no puedo estar sin una vida para vivir, y por eso quiero la tuya, pues a quien todo da todo se le da, ¿no es cierto, ¡oh! Jesús? Así pues, hoy amaré con tu latido de amante apasionado, respiraré con tu respiro afanoso en busca de almas, desearé con tus deseos inconmensurables tu gloria y el bien de las almas; en tu latido divino correrán todos los latidos de las criaturas, las tomaremos todas, las salvaremos, no dejaremos que escape ninguna, aun a costa de cualquier sacrificio, aunque tenga que sufrir yo todas sus penas. Si Tú me echases de tu presencia, me arrojaré aún más adentro, gritaré más fuerte para implorar junto Contigo la salvación de tus hijos y hermanos míos. (3) ¡Oh mi Jesús! Mi vida y mi todo, cuántas cosas me dice este voluntario cautiverio tuyo, pero el emblema con el cual te veo todo marcado es el emblema de las almas, y las cadenas que tan fuerte te atan son el amor. Las palabras almas y amor parece que te hacen sonreír, te debilitan y te obligan a ceder en todo, y yo, valorando bien estos tus excesos amorosos, estaré siempre en torno a Ti, y junto Contigo, con mi estribillo de siempre: “Almas y amor”. Por eso en este día te quiero a Ti, siempre junto conmigo, en la oración, en el trabajo, en los gustos y en los disgustos, en el alimento, en cada paso, en el sueño, en todo, y estoy segura que no pudiendo obtener nada por mí misma, Contigo obtendré todo, y todo lo que haremos servirá para aliviarte cada dolor, endulzarte cada amargura, repararte cualquier ofensa, compensarte por todo y conseguir cualquier conversión, aunque fuese difícil y desesperada. Iremos mendigando a todos los corazones un poco de amor para hacerte más contento y más feliz, ¿no está bien así, ¡oh! Jesús? (4) ¡Oh amado prisionero de amor, átame con tus cadenas, séllame con tu amor! ¡Ah!, muéstrame tu bello rostro. ¡Oh Jesús, qué hermoso eres!, Tus cabellos rubios atan y santifican todos mis pensamientos; tu frente calmada y serena en medio de tantas afrentas, me da la paz y me deja en la más perfecta calma, aun en medio de las más grandes tempestades, en medio de tus mismas privaciones, y de tus caprichos que me cuestan la vida. ¡Ah! Tú lo sabes, pero sigo adelante, esto te lo dice el corazón que te lo sabe decir mejor que yo. ¡Oh amor! tus bellos ojos azules, refulgentes de luz divina me raptan al Cielo y me hacen olvidar la tierra, pero, ¡ay de mí! con sumo dolor mío se prolonga mi destierro todavía. Pronto, pronto, ¡oh Jesús! Sí, eres bello oh Jesús, me parece verte en ese tabernáculo de amor, la belleza y majestad de tu rostro me enamora y me hace vivir en el Cielo; allá, tu boca graciosa me da sus besos en cada momento; tu voz suave me llama e invita a amarte en cada momento, tus rodillas me sostienen, tus brazos me estrechan con vínculo indisoluble, y yo mil y mil veces pondré mis besos ardientes sobre tu rostro adorable. Jesús, Jesús, sea uno nuestro querer, uno el amor, único nuestro contento, no me dejes nunca sola que soy nada, y la nada no puede estar sin el Todo, ¿me lo prometes, ¡oh! Jesús? Parece que me dices que sí. Y ahora bendíceme, bendice a todos, y en compañía de los ángeles, de los santos, y de la dulce Mamá y de todas las criaturas te digo: “Buenos días, ¡oh! Jesús, buenos días”. + + + + 


 (5) Ahora, después de haber escrito las oraciones anteriores bajo el influjo de Jesús, en la noche al venir Jesús me hacía ver que el adiós y el buenos días los tenía conservados en su corazón, y me ha dicho: (6) “Hija mía, estas oraciones han salido del fondo de mi corazón, y quien las rece con la intención de estarse Conmigo, como está expresado en ellas, Yo lo tendré Conmigo y en Mí haciendo lo que hago Yo, y no sólo los enfervorizaré en mi Amor, sino que cada vez que lo haga aumentaré mi amor hacia el alma, admitiéndola a la unión de la vida divina y de mis mismos deseos de salvar a todas las almas”. (7) Quisiera a Jesús en la mente, a Jesús en los labios, a Jesús en mi corazón, quisiera mirar sólo a Jesús, escuchar sólo a Jesús, estrecharme sólo con Jesús, quiero hacer todo junto con Jesús, amar con Jesús, sufrir con Jesús, jugar con Jesús, llorar con Jesús, escribir con Jesús, y sin Jesús no quiero ni siquiera respirar, me estaré como una bebita llorona sin hacer nada, a fin de que Jesús venga a hacer todo junto conmigo, contentándome con ser su juguete, abandonándome a su Amor, a sus castigos, a sus cruces y a sus amorosos caprichos siempre y cuando todo lo haga junto con Jesús. ¿Sabes ¡oh! mi Jesús? Esta es mi voluntad y no me cambiaré, ¿lo has oído? Así que ahora ven a escribir conmigo. + + + + 



11-3 Febrero 14, 1912

 Jesús dice que en su Voluntad, todas las cosas tienen el mismo valor y habla de su Voluntad.

(1) Continuando mi habitual estado, mi siempre amable Jesús ha venido y le he dicho: “Dime, ¡oh! Jesús, ¿cómo es que después de que has dispuesto al alma a sufrir, y de que ella conociendo el bien que hay en el sufrir, ama el sufrir y sufre casi con pasión, y cuando cree que su patrimonio es el sufrir, en lo más bello Tú le quitas este tesoro?” (2) Y Jesús: “Hija mía, mi Amor es grande, mi régimen es insuperable, mis enseñanzas son sublimes, mis instrucciones son divinas, creadoras e inimitables; entonces, para hacer que todas las cosas, sean grandes o pequeñas, sufrir o gozar, naturales o espirituales, adquieran un solo color y tengan un solo valor, permito que cuando el alma se ha adiestrado a sufrir y llega a amarlo, Yo le hago pasar el sufrir como propiedad en la voluntad, así que cada vez que Yo le mande el sufrir, teniendo la propiedad, las disposiciones en la voluntad, se encontrará siempre dispuesta a sufrir y a amar el sufrimiento. Así que Yo miro las cosas en la voluntad, y entonces es para el alma como si siempre sufriera, a pesar de que no sufra; y a fin de que el gozar tenga el mismo valor que el sufrir, y el rezar, el obrar, el comer, el dormir, en suma, todo, porque el todo está en si las cosas son de mi Voluntad; para hacer que cualesquiera que sean las cosas tengan un solo valor, permito que el alma se adiestre a todas las cosas en mi Voluntad con santa indiferencia. Así que para el alma parece que mientras Yo le doy una cosa, luego se la quito, pero no es verdad, más bien es que en un principio, cuando el alma no está bien adiestrada, siente la sensibilidad en el sufrir, en el rezar, en el amar, pero cuando con el adiestrarse pasan como propiedad en la voluntad, cesa la sensibilidad, pero al llegarle la ocasión de tener necesidad de servirse de estas propiedades divinas que le he hecho adquirir, con paso firme y con ánimo imperturbable se pone a ejercitarse en la ocasión que se presenta, como por ejemplo: ¿Se presenta el sufrir? Entonces encuentra en ella la fuerza, la vida del sufrir; ¿debe rezar? Encuentra en ella la vida de la oración, y así de todo lo demás”.  (3) Según lo que dice Jesús a mí me parece así: Supongamos que yo haya recibido un don; mientras no me decida dónde debo guardar y conservar ese don, lo miro, lo aprecio y siento una cierta sensibilidad en amar aquel don; pero si lo conservo bajo llave, no viéndolo más la sensibilidad cesa, pero no por esto puedo decir que el don ya no es mío, al contrario, ciertamente es más mío porque lo tengo bajo llave, mientras al principio estaba en peligro de que me lo robaran. (4) Jesús ha continuado: “En mi Voluntad todas las cosas se dan la mano entre ellas, todas se asemejan, todas están en sumo acuerdo, así que el sufrir da su lugar al gozar y dice: “He hecho mi parte en la Voluntad de Dios, haz ahora la tuya, y sólo cuando Jesús lo quiera me pondré de nuevo a obrar”. El fervor dice a la frialdad: “Tú serás más ardiente que yo si te contentas con estar en la Voluntad de mi eterno Amor”. Y así la oración al trabajo, el sueño a la vigilia, la enfermedad a la salud, todas, todas las cosas entre ellas, parece que una cede su puesto a la otra para estar en acto, pero todas tienen su puesto distinto. Además, quien vive en mi Voluntad no es necesario que haga el camino para ponerse en actitud de hacer lo que Yo quiero, sino que como cable eléctrico se encuentra ya en Mí haciendo lo que Yo quiero”. + + + + 


11-4 Febrero, 1912

 Ofrecimiento de una víctima. 

(1) Continuando mi habitual estado, mi adorable Jesús se hacía ver crucificado y con un alma junto a Él, la cual se ofrecía víctima a Jesús, y Jesús le ha dicho:

 (2) “Hija mía, te acepto como víctima del dolor. Todo lo que puedas sufrir lo sufrirás como si estuvieras Conmigo en la cruz, y con tus sufrimientos me consolarás; muchas veces se te escapa esto de consolarme con tus sufrimientos, debes saber que Yo fui víctima y hostia pacífica y así también tú, no te quiero víctima oprimida, sino pacífica y alegre, serás como un corderito dócil y tu balar, esto es tus oraciones, tus sufrimientos, tus obras, servirán para endulzar mis amargas llagas”. 

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11-5 Febrero 18, 1912 

Cómo quien vive de la vida de Jesús, puede decir que su vida ha terminado. 


(1) Encontrándome en mi habitual estado, mi siempre y todo amable Jesús ha venido y me ha dicho: (2) “Hija mía, todo lo que haces por Mí, aún un respiro, entra en Mí como prenda de tu amor por Mí, y Yo en correspondencia te doy mis prendas de amor, así que el alma puede decir: “Yo vivo de las prendas que me da mi amado Jesús”. (3) Después ha agregado: (4) “Hija amada mía, viviendo tú de mi Vida, se puede decir que tu vida ha terminado, que no vives más, así que no viviendo más tú, sino Yo en ti, todo lo que te hacen, agradable o desagradable, Yo lo recibo como hecho propiamente a Mí; y esto lo puedes comprender porque ante eso que te hacen, agradable o desagradable, tú no sientes nada, esto significa  que debe ser otro quien siente ese gusto o ese disgusto, ¿y quién otro lo puede sentir sino Yo que vivo en ti y que te amo tanto, tanto?” 

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11-6 Febrero 24, 1912 

El alma que hace la Divina Voluntad pierde su temperamento, y adquiere el temperamento de Jesús. Sonrisa de Jesús. 

(1) Habiendo visto varias almas alrededor de Jesús, especialmente una muy sensible, Jesús me ha dicho: (2) “Hija mía, las almas de temperamento sensible, si se ponen al bien, hacen más progreso que las otras, porque su sensibilidad las lleva a empresas grandes y arduas”. (3) Yo le he rogado que le quitara ese resto de sensibilidad humana que le quedaba, que la estrechara más a Él, que le dijera que la amaba, pues al oírse decir que la amaba la conquistaría del todo; verás que lo lograrás, ¿no me has vencido a mí así, diciéndome que me amabas tanto, tanto? (4) Y Jesús: “Sí, sí, lo haré, pero necesito su cooperación, necesito que huya cuanto más pueda de las personas que le excitan la sensibilidad”.QUE JESUS LE DIGA AL ALMA QUE LA AMA, QUITARA LA PARTE SENSIBLE, PERO HUYAN DE AQUELLO QUE EXITA ESA SENSIBILIDAD, QUE DEBERIA ESTAR DIRIGIDO A MI, QUITEN TODO AQUELLO QUE LES DESVIA,PARA ENTABLAR ESA RELACION DE AMOR.

 (5) Entonces yo he agregado: “Amor mío, dime, y mi temperamento, ¿cuál es?” (6) Y Jesús: “Quien vive en mi Voluntad pierde su temperamento y adquiere el mío. Así que en el alma que hace mi Voluntad se descubre un temperamento afable, atrayente, penetrante, digno y a la vez sencillo, de una sencillez infantil, en suma, me asemeja en todo. Más bien, más todavía, tiene en su poder el temperamento como lo quiere y como se necesita, pues como vive en mi Voluntad toma parte en mi Potencia, por lo tanto tiene las cosas y a sí misma a su disposición, así que según las circunstancias y las personas con las que trata, toma mi temperamento y lo desarrolla”. (7) Y yo: “Dime, ¿me das un primer puesto en tu Querer?” (8) Jesús sonriendo: “Sí, sí, te lo prometo, de mi Voluntad no te haré salir jamás, y tomarás y harás lo que quieras”. (9) Y yo: “Jesús, quiero ser pobre, pobre y pequeña, pequeña; de tus mismas cosas no quiero nada, mejor que las tengas Tú mismo, yo sólo te quiero a Ti, y conforme necesite las cosas Tú me las darás, ¿no es verdad, ¡oh! Jesús?” (10) Y Jesús: “Bravo, bravo a mi hija, finalmente he encontrado una que no quiere nada; todos quieren alguna cosa de Mí, pero no el Todo, esto es, a Mí mismo; en cambio tú, con no querer nada has querido todo, y aquí está toda la fineza y la astucia del verdadero amor”. (11) Yo he sonreído y Jesús ha desaparecido. + + + + 



11-7 Febrero 26, 1912 

El mendigo de amor. La criatura está hecha sólo de amor.


(1) Regresando mi todo y siempre amable Jesús, me ha dicho:“Hija mía, Yo soy Amor, e hice a las criaturas todo amor: los nervios, los huesos, las carnes, son tejidos de amor; y después de haberlas tejido de amor hice correr en todas sus partículas, como cubriéndolas con un vestido, la sangre, para darles vida de amor, así que la criatura no es otra cosa que un complejo de amor, y no se mueve por ninguna otra cosa sino sólo por amor; a lo más puede haber diversidad de amores, pero siempre por amor se mueve, puede haber amor divino, amor de sí misma, amor de criaturas, amor perverso, pero siempre amor, no pude hacer de otra manera porque su vida es amor, creada por el Amor Eterno, por lo tanto, llevada por una fuerza irresistible al amor, así que la criatura, aún en el mal, en el pecado, en el fondo debe tener un amor que la empuja a hacer ese mal. ¡Ah, hija mía! ¿Cuál no será mi dolor al ver en las criaturas la propiedad de mi Amor que he puesto en ellas, profanado, contaminado en otro uso? Yo, para custodiar este amor salido de Mí y dado a las criaturas, me estoy en torno a ellas como un pobre mendigo, y conforme la criatura se mueve, late, respira, obra, habla, camina, le voy mendigando todo, y le pido, le suplico y le ruego que me dé todo a Mí diciéndole: “Hija, no te pido sino lo que te he dado, es por tu bien, no me robes lo que es mío: El respiro es mío, respira sólo para Mí; el latido, el movimiento son míos, late y muévete sólo por Mí, y así de todo lo demás”. Pero con sumo dolor soy obligado a ver que el latido toma un camino, el respiro otro camino, y Yo, el pobre mendigo, me quedo en ayunas, mientras que el amor de sí misma, de las criaturas, de las mismas pasiones, quedan saciados; ¿puede haber injusticia mayor que ésta? Hija mía, quiero desahogar contigo mi Amor y mi dolor, pues sólo quien me ama me puede compadecer”. + + + + 



11-8 Febrero 28, 1912

Señales para conocer si se ama sólo al Señor. 


(1) Esta mañana al ver a mi adorable Jesús le he dicho: “¡Oh! corazón mío, vida mía y todo mío, ¿cómo se puede conocer si se ama sólo a Ti, o se ama otras cosas o personas?” (2) Y Él: “Hija mía, si el alma está toda llena de Mí hasta el borde, hasta derramarse fuera, esto es, no piensa, no busca, no habla, no ama sino a Mí solo, y todo lo demás parece que no exista para ella, más bien todo lo demás la aburre, la fastidia y a lo más le cede la escoria y el último lugar a lo que no es Dios, como por ejemplo un pensamiento, una palabra, un acto para una cosa necesaria de la vida natural, esto no es otra cosa que dar la escoria a la naturaleza, esto lo han hecho los santos, lo hice también Yo Conmigo, con los apóstoles dando algunas disposiciones, dónde se debía pernoctar, qué comer, etc.; entonces dar esto a la naturaleza no daña ni al amor ni a la santidad verdadera, y esto es señal de que me ama sólo a Mí. En cambio si el alma está con mezcla de varias cosas, ahora piensa en Mí, ahora en otra cosa; ahora habla de Mí y después habla largamente de otras cosas, y así de lo demás, es señal de que no me ama sólo a Mí y Yo no estoy contento, en fin, si el último pensamiento, la última palabra, un último acto es sólo para Mí, es señal de que no me ama, y si me da alguna cosa no es más que la escoria que me da, y sin embargo esto es lo que hace la mayoría de las criaturas. ¡Ah hija mía! Los que me aman están unidos Conmigo como las ramas están unidas al tronco del árbol, ¿puede haber separación, olvido, alimento diferente entre las ramas y el tronco? Una es la vida, una su finalidad, de ambos los frutos; es más, el tronco es la vida de las ramas, y las ramas son la gloria del tronco, uno y las otras son la misma cosa. Así son Conmigo las almas que me aman”. + + + +




Volumen 11-9

Marzo 3, 1912

El temperamento de Jesús lo forma su Voluntad, y el alma que hace la Voluntad de Dios toma parte en todas las cualidades de su temperamento.

DR. SALVADOR

JESUS NO AMA A LA CRIATURA DIOS AMA LO QUE EL HA PUESTO EN NOSOTROS.

LA SENSIBILIDAD DIVINA ES HACIA DIOS Y ESTA EXITADA POR LA CRIATURA Y ES PARA DIOS

EL TEMPERAMIENTO DE JESUS ES SU VOLUNTAD, CON SUS ATRIBUTOS Y CUALIDADES, TODO LO QUE DIOS ES.

(1) Continuando mi habitual estado, ha venido mi adorable Jesús y me ha dicho: (2) “Hija mía, quien hace mi Voluntad pierde su temperamento y toma el mío, y como en mi temperamento hay tantas músicas que forman el paraíso de los bienaventurados, esto es: música es mi temperamento dulce, música es la Bondad, música la Santidad, música la Belleza, la Potencia, la Sabiduría, la Inmensidad, y así de todo lo demás de mi Ser, entonces el alma tomando parte en todas las cualidades de mi temperamento, recibe en ella todas las variedades de estas músicas, y conforme va haciendo aun las más pequeñas acciones, me hace una música y Yo al oírla conozco inmediatamente que es música que el alma ha tomado de mi Voluntad, esto es de mi temperamento, y corro y la voy a oír, y me agrada tanto que quedo recreado y resarcido por todas las afrentas que me hacen todas las demás criaturas.


Hija mía, ¿qué será cuando estas músicas pasen al Cielo? Al alma la pondré frente a Mí, Yo haré mi música y ella la suya, nos saetearemos recíprocamente, el sonido de uno será el eco del sonido de la otra, las armonías se confundirán, y con toda claridad se conocerá por todos los bienaventurados que esta alma no es otra cosa que fruto de mi Querer, portento de mi Voluntad, y todo el Cielo por ella gozará de un paraíso de más.

CON RELACION DE AMOR ENTRE EL ALMA Y JESUS HARA GOZAR A LOS BIENAVENTURADOS, LOS SANTOS PIDEN QUE EL ALMA VIVA EN D.V



Estas son las almas a las cuales voy repitiendo: “Si no hubiera creado el Cielo, por ti sola lo crearía”. Distiendo el cielo de mi Querer en ellas, y en ellas hago mis verdaderas imágenes, en estos cielos me voy espaciando, divirtiéndome y entreteniéndome con ellas; a estos cielos les repito: “Si no me hubiera quedado en el Sacramento, por ustedes solas me quedaría”. Porque ellas son mis verdaderas hostias, y Yo, así como no podría vivir sin un Querer, así tampoco puedo vivir sin estos cielos de mi Voluntad; es más, no sólo son mis verdaderas hostias, sino mi calvario y mi misma Vida. Estos cielos de mi Querer me son más queridos y son más privilegiados que los tabernáculos y que las mismas hostias consagradas, porque en la hostia, con el consumirse las especies mi Vida termina, en cambio en estos cielos de mi Querer mi Vida no termina jamás, más bien me sirven de hostias en la tierra y serán hostias eternas en el Cielo. A estos cielos de mi Querer agrego: “Si no me hubiera encarnado en el seno de mi Madre, por estas almas me habría encarnado, por éstas habría sufrido la Pasión”. Porque en ellas encuentro el verdadero fruto completo de mi Encarnación y de mi Pasión”. + + + +


11-10 Marzo 8, 1912 

Qué significa víctima. 

(1) Esta mañana se ha ofrecido víctima el Padre G. a Nuestro Señor, y yo estaba pidiendo y ofreciéndolo para que lo aceptara, y mi amable Jesús me ha dicho: (2) “Hija mía, Yo lo acepto de buen grado, dile que su vida no será más la suya sino la mía; es más, lo elijo víctima de mi Vida oculta. Mi Vida oculta fue víctima de todo el interior del hombre, así que dio satisfacción por los pensamientos, deseos, tendencias, afectos malos. Todo lo que el hombre hace exteriormente, no es otra cosa que el desahogo de su interior, y si tanto mal se ve en el exterior, ¿qué será del interior? Así pues, bastante me costó el rehacer el  interior del hombre, basta decir que en eso empleé la prolijidad de treinta años; mi pensamiento, mi latido, el respiro, los deseos, estaban siempre dedicados a correr hacia el pensamiento, el latido, el respiro, el deseo del hombre para repararlos, para santificarlos y para dar satisfacción por ellos; es así como lo elijo a él víctima para este punto de mi Vida oculta, así que quiero todo su interior unido Conmigo y ofrecido a Mí para darme satisfacción por el interior malvado de las demás criaturas; y muy a propósito lo elijo para esto, pues siendo él sacerdote conoce más que los demás el interior de las almas, el fango, la podredumbre que hay dentro de ellas, y por esto puede conocer mejor cuánto me costó este mi estado de víctima, en el que quiero que tome parte, y no sólo él, sino también los demás que él conoce y trata. Hija mía, dile que le hago una gracia grande aceptándolo como víctima, porque el hacerse víctima no es otra cosa que un segundo bautismo, más bien, más que el bautismo, porque se trata de resurgir en mi misma Vida, y debiendo la víctima vivir Conmigo y de Mí, me es necesario lavarla de toda mancha, dándole un nuevo bautismo y reafirmarla en la gracia para poder admitirla a vivir Conmigo, así que de ahora en adelante todo lo que él haga no dirá que es cosa suya, sino mía, así que si reza, si habla, si obra, dirá que son cosas mías”. (3) Después de esto parecía que Jesús miraba en torno a mí, y le he dicho: “¿Qué miras, ¡oh! Jesús? ¿No estamos solos?” (4) Y Él: “No, hay otras personas, las atraigo en torno a ti para tenerlas más estrechadas Conmigo”. (5) Y yo: “¿Las amas mucho?” (6) Y Él: “Sí, pero las quisiera más desenvueltas, más confiadas, más audaces y más íntimas Conmigo, sin ningún pensamiento de ellas mismas, porque deben saber que las víctimas no son más dueñas de ellas mismas, de otra manera anulan el estado de víctima”. (7) Entonces yo, teniendo un poco de tos le he dicho: “Jesús, hazme morir de tisis, pronto, pronto, hazme ir, llévame Contigo”. (8) Y Jesús: “No me hagas ver que quedas descontenta, pues así Yo sufro. Sí, morirás de tisis, pero falta todavía un poco, y si no mueres de tisis corporal morirás de tisis de amor. ¡Ah!, no salgas de mi Voluntad, porque mi Voluntad será tu paraíso, más bien el paraíso de mi Querer; por cuantos días estés en la tierra, otros tantos paraísos más te daré en el Cielo”. 

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11-11 Marzo 13, 1912 

Efectos del estado de víctima. 


Jesús continúa hablando acerca del estado de víctima y me ha dicho: (1) “Hija mía, el bautismo del nacimiento es de agua, por eso tiene virtud de purificar, pero no de quitar las tendencias, las pasiones; en cambio el bautismo de víctima es bautismo de fuego, por eso tiene virtud no sólo de purificar sino de consumar cualquier pasión y tendencia mala; es más, Yo mismo la voy bautizando parte por parte: Mi pensamiento bautiza el pensamiento del alma, mi latido su latido, mi deseo su deseo y así de todo lo demás. Este bautismo se desarrolla entre Yo y el alma a medida que ella se da a Mí y no vuelve a tomar lo que me ha dado, he aquí porqué hija mía no adviertes malas tendencias ni otras cosas, esto te sucede por el estado de víctima, y te lo digo para tu consuelo, por eso di al padre G. que esté bien atento, que ésta es la misión de las misiones y el apostolado de los apostolados, dile que siempre conmigo lo quiero y todo atento a Mí”. + + + + 



        Volumen 11 12

 11-12 Marzo 15, 1912

Quien hace la Voluntad de Dios obra a lo Divino


La Divina Voluntad es la Santidad de las santidades. (1) Continuando mi habitual estado, me sentía un gran deseo de hacer la Voluntad Santísima de Jesús bendito, y Él al venir me ha dicho: (2) “Hija mía, mi Voluntad es la Santidad de las santidades, así que el alma que hace mi Voluntad, por cuanto fuera pequeña, ignorante, ignorada, deja atrás a todos los demás santos, a pesar de los portentos, de las conversiones estrepitosas, de los milagros que hayan hecho, es más, confrontándolos, las almas que hacen mi Voluntad son reinas, y todas las demás están como a su servicio. El alma que hace mi Voluntad parece que no hace nada, pero hace todo, porque estando en mi Voluntad obran a lo divino, ocultamente y en modo sorprendente, así que son luz que ilumina, son vientos que purifican, son fuego que quema, son milagros que hacen hacer los milagros, y quienes los hacen son sólo los canales, porque en ellas es donde reside la potencia para hacerlos, así que son el pie del misionero, la lengua de los predicadores, la fuerza de los débiles, la paciencia de los enfermos, el régimen de los superiores, la obediencia de los súbditos, la tolerancia de los calumniados, la firmeza en los peligros, el heroísmo de los héroes, el valor de los mártires, la santidad de los santos, y así de todo lo demás, porque estando en mi Voluntad concurren a todo el bien que puede haber en el Cielo y en la tierra. He aquí porqué puedo decir que son mis verdaderas hostias, pero hostias vivas, no muertas, porque los accidentes que forman la hostia no están llenos de vida ni fluyen a mi Vida, en cambio el alma está llena de vida, y haciendo mi Voluntad fluye y concurre a todo lo que hago Yo, he aquí por qué me son más queridas estas hostias consagradas por mi Voluntad que las mismas hostias sacramentales, y si tengo alguna razón de existir en éstas, es para formar las hostias sacramentales de mi Voluntad. Hija mía, es tanto el placer que tomo de mi Voluntad, que al sólo oír hablar de Ella me estremezco de alegría y llamo a todo el Cielo a hacer fiesta; imagínate tú misma qué será de aquellas almas que la hacen. Yo encuentro todos los contentos en ellas y doy todos los contentos a ellas, su vida es la vida de los bienaventurados, solamente dos cosas les interesan, desean, añoran: Mi Voluntad y el Amor. Poco tienen que hacer, mientras hacen todo, las misma virtudes quedan absorbidas en mi Voluntad y en el Amor, así que no tienen más qué hacer con ellas, porque mi Voluntad contiene, posee, absorbe todo, pero en modo divino, inmenso e interminable; esta es la vida de los bienaventurados”. + + + + 



11-13 Marzo 20, 1912

El todo está en darse todo a Jesús y hacer en todo y siempre su Querer.

(1) Encontrándome en mi habitual estado, mi siempre amable Jesús se hacía ver todo doliente y me ha dicho: (2) “Hija mía, no lo quieren comprender, que el todo está en darse todo a Mí y hacer en todo y siempre mi Querer; cuando Yo he obtenido esto, Yo mismo voy empujando a las almas diciéndole a cada una: “Hija mía, toma este gusto, esta comodidad, este consuelo, este descanso”, con esta diferencia, que antes de darse toda a Mí y de hacer en todo y siempre mi Voluntad, si se los tomaba eran humanos, en cambio después son divinos, y Yo, siendo cosas mías, ya no me dan celos y digo entre Mí: “Si toma el lícito placer lo toma porque lo quiero Yo, si trata con personas, si lícitamente conversa, es porque lo quiero Yo, y si Yo no lo quisiera ella está dispuesta y lista a dejarlo todo”, y por esto Yo pongo las cosas a su disposición, porque todo lo que hace es todo efecto de mi Querer, no más del suyo. Dime ¡oh! hija mía, ¿qué cosa te ha faltado desde que te diste toda a Mí? Te he dado mis gustos, mis placeres y todo Yo mismo para tu contento, esto en el orden sobrenatural, y en el orden natural tampoco te he hecho faltar nada, confesores, comuniones, y todo lo demás, es más, tú queriéndome sólo a Mí no querías a los confesores tan frecuentemente, pero Yo queriendo que abundase de todo quien de todo se quería privar por Mí, no te he prestado atención. Hija, ¡qué dolor siento en mi corazón al ver que las almas no lo quieren comprender, ni siquiera las almas que se dicen las más buenas!”. + + + + 



11-14 Abril 4, 1912

 La Divina Voluntad debe ser el centro de todo. 

(1) Esta mañana mi siempre amable Jesús ha venido y me ha dicho: (2) “Hija mía, mi Voluntad es el centro, las otras virtudes son la circunferencia. Imagínate un rueda en la que en el centro están concentrados todos los rayos, si uno de estos rayos quisiera separarse del centro, ¿qué sería de él? Primero que haría el ridículo, y segundo quedaría inoperante, porque no estando más unido al centro no recibiría más vida y quedaría muerto, y la rueda al rodar se desharía de él, así es para el alma mi Voluntad, mi Voluntad es el centro, cualquier cosa, aun santa, virtudes, obras buenas que no son hechas en mi Voluntad y sólo para cumplir mi Querer, son como rayos separados del centro de la rueda, y son obras y virtudes sin vida, por tanto jamás pueden agradarme, más bien hago de todo para deshacerme de ellas y castigarlas”. 

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11-15 Abril 10, 1912 

Las almas que tienen más confianza son el desahogo y el entretenimiento del Amor de Jesús. 

(1) Continuando mi habitual estado, en cuanto ha venido el bendito Jesús me ha dicho: (2) “Hija mía, las almas que más resplandecerán, como refulgentes gemas en la corona de mi Misericordia, son las almas que tienen más confianza, porque por cuanta más confianza tienen, tanto más dan campo al atributo de mi Misericordia para derramar cualquier gracia que esas almas quieran; en cambio quien no tiene verdadera confianza, ella misma me encierra las gracias dentro de Mí y permanece siempre pobre y desprovista, y mi Amor queda contenido en Mí y sufro grandemente, y para no sufrir tanto y para poder más libremente desahogar mi Amor, trato más con las almas que tienen confianza que con las otras, porque con éstas puedo desahogar mi Amor, puedo jugar, puedo tomar amorosos contrastes, porque no tengo que temer que se enfaden, que se dejen llevar por el temor, más bien se hacen más atrevidas y en todo encuentran como amarme más. Así que las almas con confianza son el desahogo y el entretenimiento de mi Amor, son las más agraciadas y las más ricas”. 

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11-16 Abril 20, 1912 

La naturaleza tiende a la felicidad.

Hija mía, la naturaleza es llevada por una fuerza irresistible hacia la felicidad, y esto con razón, pues ha sido hecha para ser feliz, y de una felicidad divina y eterna; pero con gran daño suyo, la criatura se va apegando, quién a un gusto, quién a dos, quién a tres y quién a cuatro; o sea, ejecuta actos no originados en Mi Voluntad y que repite desarrollando gustos que lo van apegando a lo que Yo no quiero para esa criatura, y el resto de su naturaleza queda, o vacía y sin gusto, o bien amargada, fastidiada y nauseada, porque la criatura no practica ni repite, nada de lo que Yo he dispuesto para ella. Además, a lo que se ha apegado, no deja espacio ni lugar para lo Mío, y esto ocurre porque los gustos humanos y aún los gustos santos están mezclados con un poco de humano. Gran suerte es para la criatura el que estos gustos a los que se han apegado, no tienen la fuerza de absorber toda su naturaleza, y de arrollarla toda en el gusto total que esa criatura puede percibir, porque Yo no dejo que esto suceda mucho más que Yo voy amargando estos gustos extraños a Mi, a los que se ha apegado para poder darle todos Mis gustos, y rescatarlas de la infelicidad en la que se ven inmersas, porque siendo ellos, Mis Gustos, innumerables, tienen fuerza para absorber toda la naturaleza de esa criatura en el gusto que ella es capaz de percibir y que constituye su felicidad. ¿Se puede dar amor más grande, que para dar lo más les quito lo poco, y para dar el todo les quito la nada? Sin embargo este mi obrar, es tomado a mal por las criaturas.

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 Creemos que este parafraseo puede ayudar a entender este capítulo. Sin embargo, queda por explicar bastante sobre ciertos conceptos claves que Nuestro Señor utiliza en este capítulo, y que son básicos si queremos entendernos a nosotros mismos, como Dios Nos “entiende” y Nos ha creado.  cuando lo creó, Dios dotó al ser humano de Su Misma Naturaleza, por lo que el ser humano es capaz de ser feliz, “y con una felicidad divina y eterna”. Esta felicidad viene al ser humano, cuando actúa siguiendo las Sugerencias Amorosas que Le envía, y así desarrolla sus capacidades, tanto la intelectual como la afectiva. Tal y como Dios los ha diseñado, los actos que un ser humano puede realizar son múltiples y diferentes, y la primera vez que se realizan, siembran en el alma de ese ser humano, la semilla de la felicidad que cada uno contiene, semilla que luego va fructificando con la repetición de esos actos en días sucesivos. Así, por ejemplo, si en el primer día de la vida de Adán, comió, trabajó, caminó. etc., Dios sembró en Adán la semilla de la felicidad que Dios había encerrado en cada uno de esos actos, esa semilla de felicidad fructificó dándole más felicidad en días sucesivos, cuando Adán volvió a comer, trabajar, caminar, etc. Esta fructificación de felicidad Dios la llama y nosotros la llamamos también, por supuesto, adquirir gusto por una cosa. Dicho de otra manera: el gusto por una actividad que nos da felicidad, ocurre con la repetición de actos iguales en esa actividad, para los que Dios Nos ha capacitado. La situación se complica rápidamente, cuando nos percatamos de que el gusto por el trabajo que hacemos, siempre se desarrolla independientemente de si ese trabajo es bueno o malo, agradable o desagradable a Dios. El gusto, que no es más que la felicidad percibida cuando repetimos el acto una y otra vez, no depende de la bondad o maldad de nuestra intención, sino que es intrínseco al acto diseñado por Dios. Por eso dice el Señor, y esto es anticiparnos aunque ya lo leímos, que Él no altera la felicidad encerrada en el acto y hace al acto infeliz cuando el ser humano Le desobedece, sino que lo que altera es el gusto que percibimos con la repetición de esos actos. Dice que va “amargando” la felicidad percibida, y al mismo tiempo hace que el ser humano añore la felicidad que ha dejado de percibir no haciendo lo que Le había pedido que hiciera. Dios quiere enviarnos Sugerencias amorosas diferentes para que diariamente hagamos actos diferentes, desarrollando nuevos gustos por estas nuevas actividades que Nos pide, y así Le resulte a Él más fácil, “absorber nuestra naturaleza” en estos nuevos gustos Divinos, y a nosotros nos resulte progresivamente más fácil hacer lo que Nos pide. Es uno de los sistemas de retroalimentación más efectivos posibles, el que desarrollemos gusto por las actividades que diariamente necesita hagamos para conseguir Sus Objetivos más elevados. Un ejemplo ayuda. Si la Comunión diaria es de los actos más efectivos para nuestra preservación y desarrollo físico, espiritual y sobrenatural, quiere Dios que lleguemos a “cogerle gusto” a la Eucaristía, para que nos sea más fácil, más agradable el realizar este acto de tanta importancia para nosotros. Igual sucede con el alimento corporal. Ha creado miles y miles de sabores, texturas, olores, en los alimentos, para que no nos sea una tortura diaria el comer, sino que por el contrario, comamos con gusto. La situación inversa es también importante. Si Dios nos sugiriera trabajar en una ocupación distinta todos los días, nunca desarrollaríamos gusto por el trabajo para el cual Nos ha capacitado. Si Dios Nos enviara Sugerencias para practicar un deporte para el que no Nos ha capacitado, no podríamos nunca desarrollar gusto por ese deporte, no importa cuántas veces lo practiquemos. Todo juega una cosa con la otra, la capacitación con el gusto, y por tanto, la capacidad de ser felices, y entendamos bien, Dios quiere hacernos felices, y ha creado los mecanismos necesarios para que tengamos felicidad, y de hecho la tenemos, pero nos negamos a sentirla, y a veces solo la sentimos cuando la perdemos, desarrollando gustos por actividades que no son las queridas por Él. Nuestro Señor quiere rescatarnos de la infelicidad que estamos recibiendo de continuo por nuestro apego a actividades que nos dan gusto incompatible con Su Plan de Felicidad para con nosotros. El tiene innumerable gustos que darnos, particularmente cuando nos adentramos cada vez más en los misterios sublimes de Su Divinidad. La práctica y repetición de lo aprendido, Nos da un gusto especial por cada uno de Sus Conocimientos; pero, para lograr esto, tenemos que dejarle que nos despoje de los gustos incorrectos a los que nos hemos apegado.




11-17 Abril 23, 1912 

Cómo en todas las cosas Jesús nos demuestra su Amor. La verdadera santidad está en hacer la Divina Voluntad, y en reordenar todas las cosas en Jesús.

(1) Encontrándome en mi habitual estado, brevemente el bendito Jesús ha venido y me ha dicho: (2) “Hija mía, algunas veces permito la culpa en alguna alma que me ama para estrecharla más fuertemente a Mí y para obligarla a hacer cosas mayores para mi gloria, porque por cuanto más le doy, permitiendo la misma culpa para enternecerme más de sus miserias y para amarla mayormente colmándola de mis carismas, tanto más la obligo a hacer cosas grandes por Mí; estos son los excesos de mi Amor. Hija mía, mi Amor por la criatura es grande, mira cómo la luz del sol invade la tierra, si tú pudieras deshacer esa luz en tantos átomos, en aquellos átomos de luz oirías mi voz melodiosa, que te repetirían uno tras otro: “Te amo, te amo, te amo”. De modo que no te darían tiempo para numerarlos, quedarías ahogada en el amor. Y en realidad te amo: te amo en la luz que llena tus ojos, te amo en el aire que respiras, te amo en el murmullo del viento que llega a tus oídos, te amo en el calor y en el frío que siente tu cuerpo, te amo en la sangre que corre en tus venas, te amo en el latido de tu corazón te dice mi latido, te amo te repito en cada pensamiento de tu mente, te amo en cada  movimiento de tus manos, te amo en cada paso de tus pies, te amo en cada palabra, porque nada sucede dentro y fuera de ti si no concurre un acto mío de amor hacia ti, así que un te amo mío no espera al otro; y de tus te amo, ¿cuántos son para Mí?” (3) Yo he quedado confundida, me sentía ensordecida dentro y fuera de mí por el te amo, a plenos coros de mi dulce Jesús; y mis te amo eran tan escasos, tan limitados que he dicho: “Oh, mi amante Jesús, ¿quién podrá jamás igualarte?” Pero a pesar de todo lo que he dicho, parece que no he dicho nada de lo que Jesús me hacía comprender. (4) Después ha agregado: “La verdadera santidad está en el hacer mi Voluntad y en reordenar todas las cosas en Mí; así como Yo tengo todo ordenado para la criatura, así la criatura debería ordenar todas las cosas para Mí y en Mí, mi Voluntad hace estar en orden todas las cosas”. + + + +

La Relación Divina con nosotros. (1) Hija mía, algunas veces permito la culpa en alguna alma que me ama para estrecharla más fuertemente a Mí y para obligarla a hacer cosas mayores para mi gloria, - Al parecer, Nuestro Señor permite, en el alma que Le ama, el pecado contra Él, y la consiguiente culpa en la criatura. Repetimos que esto solo sucede en el alma que Le ama, y que esa alma que Le ama, o sea, esa alma que hace Su Voluntad, vive en Su Voluntad. ¿Por qué Jesús permite esto? El Mismo da la respuesta en el próximo párrafo. ............................................

permitiendo la misma culpa para enternecerme más de sus miserias y para amarla mayormente colmándola de mis carismas” Miremos todo este párrafo desde otro punto de vista, el punto de vista de una Madre Amorosa, porque jamás podemos olvidarnos de Su Madre Santísima, que “hombro con hombro” trabaja con Su Hijo y con el Espíritu Santo por nuestra Santificación. Una madre tiene un hijo o hija buena que la ama y a quien ella ama mucho, El hijo o hija goza de muy buena salud, rara vez se enferma, y el hijo o hija ha terminado su bachillerato y va a entrar pronto en la universidad, para estudiar una carrera difícil. En esas, ocurre un accidente, y la madre aunque no quisiera que hubiera ocurrido y llevada por su naturaleza toda amor para ese hijo o hija, en cierto sentido se alegra, porque así puede redoblar mas sus cuidados. Lo vigila mas, lo consuela; en otras palabras, se siente motivadísima para ayudarlo a recuperarse y que salga del accidente con mejor salud que la que tenía antes. Todo se lo facilita para que pueda regresar a una vida normal, y para que vaya bien preparado para acometer los nuevos estudios universitarios. Así es Nuestra Madre Santísima con nosotros. 

adversidad que Dios permite, particularmente la adversidad que no resistimos y caemos en la culpa del rechazo, o el sufrimiento que nos agobia y que nos hace rebelarnos contra Él. No queremos comprender, pero ahora si comprendemos, que de todo se vale el Señor, particularmente de aquello que es innato en nosotros para Sus Propios Fines, y muchas veces, y de ahí los Excesos, para querernos aun mas en nuestra fragilidad.



11-18 Mayo 9, 1912

 Como nos podemos consumir en el amor.

(1) Esta mañana encontrándome en mi habitual estado, estaba pensando cómo nos podemos consumar en el amor, y el bendito Jesús al venir me ha dicho: (2) “Hija mía, si la voluntad no quiere otra cosa que a Mí solo, si la inteligencia no se ocupa de otra cosa que de conocerme a Mí, si la memoria no se recuerda de otra cosa sino sólo de Mí, he aquí consumadas las tres potencias del alma en el amor. Así también de los sentidos: Si habla sólo de Mí, si escucha sólo lo que se refiere a Mí, si se gustan sólo las cosas mías, si se obra y se camina sólo por Mí, si el corazón me ama sólo a Mí, si los deseos me desean sólo a Mí, he aquí la consumación del amor formada en los sentidos. Hija mía, el amor tiene un dulce encanto y hace al alma ciega a todo lo que no es amor, y la vuelve toda ojo a todo lo que es amor, así que para quien ama, cualquier cosa que la voluntad encuentra, si es amor, se vuelve toda ojo, si no, se vuelve ciega, tonta y no comprende nada; así la lengua, si debe hablar de amor se siente correr en su palabra tantos ojos de luz y se hace elocuente, si no, se vuelve balbuceante y termina por enmudecer; y así de todo el resto”. 


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11-19 Mayo 22, 1912 

El verdadero amor no está sujeto a descontentos. 

(1) Encontrándome en mi habitual estado, brevemente ha venido el bendito Jesús, y sintiendo en mí un cierto descontento me ha dicho: (2) “Hija mía, el verdadero amor no está sujeto a descontentos, más bien, de los mismos descontentos toma ocasión para cambiarlos en los más bellos contentos por virtud del amor, mucho más, que siendo Yo el contento de los contentos, no puedo tolerar algún descontento en el alma que me ama, pues sintiendo Yo su descontento como si fuera más mío que suyo, estoy obligado a darle la cosa que la vuelve contenta para tenerla toda uniforme a Mí, de otra manera habría algunas fibras, latidos, pensamientos discordantes, desemejantes, que harían que se perdiera lo más bello de nuestra armonía, y Yo no puedo tolerar todo esto en quien verdaderamente me ama. Además, el verdadero amor por amor obra y por amor no obra, por amor pide y por amor cede, así que el verdadero amor hace terminar todo en el amor, por amor muere y por amor resurge”. (3) Y yo: “Jesús, parece que quieres rehuirme con este hablar, pero debes saber que yo no cedo; por ahora por amor cede Tú a mí, hazme un acto de amor y cede a lo que me es tan necesario y que a tanto estoy obligada, del resto cedo todo ante Ti, de otra manera me quedaría descontenta”. (4) Y Jesús: “Quieres vencer por caminos de descontentos”. (5) Ha sonreído y ha desaparecido. + + + + 



El alma en la Voluntad de Dios es un objeto moldeable.

11-20 Mayo 25, 1912

 

(1) Esta mañana, mi siempre amable Jesús, viéndome muy oprimida me ha hecho beber de su corazón y luego me ha dicho: (2) “Hija mía, si un objeto es duro y se le quiere hacer un hoyo o darle otra forma, se arruina o queda hecho pedazos, en cambio, si es blando o de algún material moldeable se puede hacer el hoyo, se le puede dar la forma que se quiere sin temor que se pueda romper, y si se quisiera darle de nuevo su forma original, sin ninguna dificultad el objeto se prestaría a todo; así es el alma en mi Voluntad, es un objeto moldeable, y Yo hago de ella lo que quiero: Ahora la hiero, ahora la embellezco, ahora la engrandezco y en un instante la rehago de nuevo, y el alma se presta a todo, no se opone a nada y Yo la llevo siempre en mis manos y me complazco de ella continuamente”. + + + + 


11-21 Mayo 30, 1912 


Para el alma que verdaderamente ama a Jesús, no puede haber separación de Él. 

(1) Continuando mi habitual estado, me sentía oprimida por la privación de mi siempre amable Jesús, y viniendo me ha dicho:
(2) “Hija mía, cuando estés privada de Mí sírvete de mi misma privación para duplicar,triplicar, centuplicar los actos de amor hacia Mí, de manera de formarte un ambiente, dentro y fuera de ti, todo de amor, de manera que en este ambiente me encontrarás más bello y como renacido a nueva vida, porque donde hay amor ahí estoy Yo, y por eso para el alma que
verdaderamente me ama no puede haber separación, más bien formamos una misma cosa,porque el amor parece que me crea, me da vida, me alimenta, me hace crecer; en el amor encuentro mi centro y me siento recreado, renacido, mientras que soy eterno, sin principio y sin fin, pero esto es por causa del alma que me ama; me agrada tanto el amor que me siento
como rehecho. Además de esto, en este amor Yo encuentro mi verdadero reposo, se reposa mi inteligencia en la inteligencia que me ama, se reposa mi corazón, mi deseo, mis manos, mis pies, en el corazón que me ama, en el deseo que me ama y me desea sólo a Mí, en las manos que obran por Mí, en los pies que caminan sólo por Mí, así que parte por parte Yo voy reposando en el alma que me ama, y el alma con su amor me encuentra en todo y por todas
partes, y se reposa toda en Mí, y en mi Amor queda renacida, embellecida y crece en modo admirable en mi mismo Amor”.
                                                            

11-22 Junio 2, 1912 

Sólo las cosa extrañas a Jesús nos pueden separar de Él

 (1) Continuando mi habitual estado me lamentaba con Jesús de sus privaciones, y Él me ha dicho: (2) “Hija mía, cuando en el alma no hay nada extraño a Mí o que no me pertenezca, no puede haber separación entre Yo y el alma; más bien te digo que si no hay ningún pensamiento, afecto, deseo, latido que no sea mío, Yo tengo al alma Conmigo en el Cielo, o bien permanezco con ella en la tierra. Solamente esto me puede dividir del alma, si hay cosas extrañas a Mí, y si esto no lo adviertes en ti, ¿por qué temes que me pueda separar de ti?

                                                 



                         11-23 Junio 9, 1912

 Para el alma que hace la Divina Voluntad y vive del Querer Divino no hay muertes.


 (1) Sintiéndome un poco sufriente estaba diciendo a mi siempre amable Jesús: “¿Cuándo me llevarás Contigo? ¡Ah, pronto Jesús, haz que la muerte me quite esta vida y me reúna Contigo en el Cielo!” (2) Y Jesús: “Hija mía, para el alma que hace mi Voluntad y vive en mi Querer no hay ni existen muertes. La muerte está para quien no hace mi Voluntad, porque debe morir a tantas cosas: a sí mismo, a las pasiones, a la tierra; pero quien hace mi Voluntad no tiene a que cosa morir, ya está habituado a vivir de Cielo, no es otra cosa que dejar sus harapos, como uno que dejara los vestidos de pobre para vestirse con las vestiduras de rey para dejar el exilio y llegar a la patria, porque el alma que hace mi Voluntad no está sujeta a la muerte, no tiene juicio, su vivir es eterno, lo que debía hacer la muerte lo ha hecho anticipadamente el amor, y mi Querer la ha reordenado toda en Mí, de manera que no tengo de qué juzgarla. Por eso estate en mi Voluntad, y cuando menos lo pienses te encontrarás en mi Voluntad en el Cielo”. + + + +


                                         

11-24 Junio 28, 1912


 En el cielo que es el alma, el Sol es Jesús.
16 DE SETIEMBRE  2023
NO SE PUEDE SER CIELO PARA JESUS Y TENER NUBES
 (1) Continuando mi habitual estado, mi bendito Jesús ha venido y me ha dicho: (2) “Hija mía, el alma que hace mi Voluntad es cielo, pero cielo sin sol y sin estrellas, porque el Sol soy Yo y las estrellas que embellecen este cielo son mis mismas virtudes. ¡Qué bello es este cielo, de hacer enamorar a cualquiera que lo pueda conocer! Y mucho más quedo Yo enamorado, porque como Sol me pongo en el centro de este cielo y lo voy saeteando continuamente de nueva luz, de nuevo amor, de nuevas gracias. Bello este cielo al verse si resplandece el Sol, esto es cuando me manifiesto y acaricio al alma y la colmo de mis carismas, la abrazo, y tocado por su amor desfallezco y me reposo en ella, todos los santos vienen en torno a Mí mientras reposo y quedan sorprendidos al mirar este cielo donde Yo soy el Sol, y quedan extasiados por este portento prodigioso, que ni en la tierra ni en el Cielo se puede encontrar cosa más bella, más agradable para Mí y para todos. Bello este cielo si el Sol se esconde, esto es si la privo de Mí, ¡oh! Cómo se admira entonces la armonía de las estrellas, porque el aire de este cielo no está sujeto a nubes, a temporales, a tempestades, porque el Sol escondido está escondido en el centro del alma, y su calor es tan ardiente que destruye las nubes, temporales y tempestades. El aire de este cielo es siempre tranquilo, sereno, aromático, las estrellas que más resplandecen son paz perenne y amor sin término. Escondida, o ella en el Sol, y desaparecen las estrellas; o el Sol en ella, y entonces se ve la armonía de las estrellas. Bello en todos modos, este cielo es mi contento, mi reposo, mi amor, mi paraíso”. 
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                     Vol 11,25                                                                     La Divina Voluntad debe 
ser el sepulcro del alma.

(1) Esta mañana, después de la comunión estaba diciendo a mi siempre amable Jesús: “¡A
que estado me he reducido, parece que todo me huye, sufrimientos, virtudes, todo!”
(2) Entonces Jesús: “Hija mía, ¿qué tienes? ¿Quieres perder el tiempo? ¿Quieres salir de tu nada? Ponte en tu puesto, en tu nada, a fin de que el Todo pueda tener su lugar en ti. Has de saber que toda tú debes morir en mi Voluntad, el sufrir, las virtudes, todo; mi Querer debe ser la tumba del alma y así como en la tumba la naturaleza se consume hasta en realidad desaparecer, y de esa misma consumación resurgirá a vida más bella y nueva, así el alma sepultada en mi Voluntad como dentro de una tumba, morirá al sufrir, a sus virtudes, a sus bienes espirituales y resurgirá en todo a la Vida Divina.

(3) ¡Ah! hija mía, parece que quieres imitar a los mundanos que son llevados a lo que está en el tiempo y termina, y a lo que es eterno no lo toman en cuenta. Amada mía, ¿por qué no quieres aprender a vivir sólo de mi Querer? ¿Por qué no quieres vivir sólo de la vida del Cielo aun estando en la tierra? Mi Querer es el Amor, lo que no muere jamás, así que para ti el sepulcro debe ser mi Voluntad, la lápida que te debe encerrar, lapidar, sin darte la esperanza de salir es el amor. Y además, cada pensamiento que se refiere a sí mismo, aun sobre las mismas virtudes, es siempre un ganar para sí mismo y huir de la Vida Divina; en cambio, si el alma piensa sólo en Mí, me ve sólo a Mí, toma en ella la Vida Divina, y tomando la Vida Divina huye la humana y toma todos los bienes posibles. ¿Nos hemos entendido?”

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11-26 Julio 19, 1912
El verdadero amor debe ser solo.
(1) Esta mañana encontrándome en mi habitual estado, en cuanto ha venido el bendito
Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, siento tu aliento y recibo consuelo, y no sólo cuando me estoy junto a ti tu
aliento me da consuelo, sino también cuando los demás hablan de ti y de las cosas dichas por
Mí para bien suyo, siento por medio de ellos tu aliento y me complazco, y mi consuelo se
duplica y digo: “También por medio de los demás mi hija me envía su consuelo, porque si no
hubiera estado atenta en escucharme, jamás habría podido hacer el bien a los demás, por eso
es siempre ella que me da este consuelo”. Por eso te quiero más y me siento inclinado a venir a conversar contigo”.
(3) Después ha agregado: “El verdadero amor debe ser solo; en cambio cuando está apoyado en algún otro, aunque sea santo, aunque sea persona espiritual, me da nausea y en lugar de contento me da amargura y fastidio, porque el amor sólo cuando es solo me da
completo dominio y puedo hacer lo que quiero del alma; además el ser solo es de la naturaleza del verdadero amor. En cambio cuando no es solo, una cosa se puede hacer, pero otra no; es un dominio restringido que no me da plena libertad, y por lo tanto el amor se encuentra a disgusto y restringido”.
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11-27 Julio 23, 1912

El corazón debe estar vacío de todo.

(1) Encontrándome con mi siempre amable Jesús, me lamentaba con Él de que además de sus privaciones sentía mi pobre corazón insensible, frío, indiferente a todo y como si no tuviera ya vida. ¡Que estado tan lamentable es el mío! No obstante yo misma no sé llorar mi desventura, y ya que yo misma no sé tener compasión de mí misma, ten Tú compasión de este corazón, que has amado tanto y que tanto te prometía recibir.
(2) Y Jesús: “Hija mía, no te aflijas por cosas que no merecen ninguna aflicción, y Yo en vez de tener compasión de estos lamentos y de tu corazón, me complazco en ellos y te digo:
Alégrate conmigo porque he hecho perfecta adquisición de tu corazón, y no sintiendo másnada de tus mismos contentos y de la vida de tu corazón, vengo Yo mismo a gozar de tu contento y de tu misma vida. Entonces, debes saber que cuando no sientes nada de tu corazón, Yo pongo tu corazón en mi corazón y lo tengo reposando en dulce sueño y me lo voy gozando; si después lo sientes, entonces el gozo es entre los dos juntos. Si tú me dejas hacer, Yo, después de haberte dado reposo en mi corazón y haber gozado de ti, vendré a reposar en ti y te haré gozar de los contentos de mi corazón. ¡Ah! hija mía, este estado es necesario para ti, para Mí, y para el mundo.
(3) Para ti: Si tú estuvieras despierta habrías sufrido mucho al ver los castigos que estoy mandando y los otros que mandaré, por eso es necesario adormecerte para no hacerte sufrir tanto.
(4) Es necesario para Mí: Cuánto habría sufrido si no te contentara, si no hubiera condescendido a lo que tú quieres, y tú no me hubieras permitido que Yo mandase los castigos, entonces era necesario adormecerte. En ciertos tiempos tristes y de necesidad de castigos, es necesario elegir el camino intermedio para hacernos menos infelices.
(5) Es necesario para el mundo: Si Yo quisiera desahogarme contigo y hacerte sufrir como lo hacía anteriormente, y por eso contentarte no dando al mundo los castigos, la fe, la religión, la salvación, habrían casi desaparecido del mundo, especialmente como se encuentran dispuestos los ánimos en estos tiempos.
(6) ¡Ah! hija mía, déjame hacer a Mí, cuando te deba tener despierta y cuando adormecida; ¿no me has dicho que haga de ti lo que Yo quiera? ¿Quieres acaso retirar tu palabra?”
(7) Y yo: “Jamás ¡oh! Jesús, más bien temo que yo me haya hecho mala y por eso me sienta en este estado”.
(8) Y Jesús: “Escucha hija mía, ¿acaso ha entrado en ti algún pensamiento, afecto, deseo, que no sea para Mí? Si algo de esto hubiera entrado deberías temer, pero si nada de esto hay, es señal de que tu corazón lo tengo en Mí y lo hago dormir. Vendrá, vendrá el tiempo en que lo haré despertar, y entonces verás que tomarás la actividad de antes, y como has estado en reposo la actividad será mayor”.
(9) Después ha agregado: “Yo hago de todos los modos, hago las adormecidas de amor, las ignorantes de amor, las locas de amor, las doctas de amor, ¿pero de todo esto sabes cuál es la cosa que más me importa? Que todo sea amor, todo lo demás que no es amor ni siquiera es digno de una mirada”.
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11-28 Agosto 12, 1912
El Amor de Dios simbolizado por el sol.  
   
(1) Esta mañana, en cuanto ha venido mi siempre amable Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, mi Amor está simbolizado por el sol: El sol surge majestuoso, pero mientras parece que surge, él está siempre fijo y no surge nunca, con su luz invade toda la tierra, con su calor fecunda todas las plantas, no hay ojo que de él no goce, se podría decir que casi no hay bien que sobre la tierra se encuentre que no venga de su benéfico influjo, ¿cuántas cosas no tendrían vida sin él? No obstante hace todo sin estrépito, sin decir ni siquiera una palabra,sin pretender nada, no da fastidio a ninguno, es más, no ocupa espacio alguno de la misma tierra que invade con su luz; el hombre puede hacer lo que quiera con ella, es más, mientras gozan del bien del sol no le ponen ninguna atención y lo tienen inobservado en medio de ellos.
Así es mi Amor simbolizado por el sol: Como sol majestuoso surge en medio a todos, no hay
mente que no esté iluminada con mi luz, no hay corazón que no sienta mi calor, no hay alma
que no esté abrazada por mi Amor. Más que sol me estoy en medio a todos, pero, ¡ay!, cuán pocos me ponen atención, estoy casi inobservado en medio de ellos, no soy correspondido y
continúo dando luz, calor, amor; pero si algún alma me pone atención, entonces Yo me vuelvo loco, pero sin estrépitos, porque mi Amor, siendo sólido, fijo, veraz, no está sujeto a
debilidades. Así quisiera tu amor hacia Mí, y si así fuera vendrías a ser también sol para Mí y para todos, porque el verdadero amor tiene todas las cualidades del sol, en cambio el amor no sólido, no fijo, no veraz, es símbolo del fuego de acá abajo, sujeto a variedad, su luz no es capaz de iluminar a todos, y es una luz muy débil, mezclada con humo, su calor es limitado, y si no se alimenta con la leña se apaga y se vuelve cenizas, y si la leña es verde hace estrépito y humo. Así son las almas que no son todas para Mí, ni mis verdaderas amantes, si hacen un poco de bien es más el estrépito que hacen y más el humo que sale de sus acciones que la luz, y si no son alimentadas con algún afán humano, aun bajo aspecto de santidad, de conciencia, se apagan y se vuelven frías, más que cenizas, su característica es la inconstancia: Ahora fuego, ahora cenizas”.
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11-29 Agosto 14, 1912


Con su vida oculta, Jesús santificó y divinizó todas las acciones humanas.



(1) Encontrándome en mi habitual estado, mi siempre amable Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, para que el alma pueda olvidarse de sí misma, debe hacer de manera que todo lo que hace y que le es necesario, lo haga como si Yo lo quisiera hacer en ella: Si reza debe decir, es Jesús que quiere rezar, y yo rezo juntamente con ella; si debe trabajar, es
Jesús que quiere trabajar, es Jesús que quiere caminar, es Jesús que quiere tomar alimento, que quiere dormir, que quiere levantarse, que quiere divertirse, y así de todo lo demás de la vida. Sólo así puede el alma olvidarse de sí misma, porque no sólo hará todo porque lo quiero Yo, sino que, porque lo quiero hacer Yo, me necesita propiamente a Mí”.
(3) Ahora, un día estaba trabajando y pensaba: “¿Cómo puede ser que mientras yo trabajo es Jesús que trabaja en mí, y que sea Él mismo quien quiere hacer este trabajo?” Y Jesús:
(4) “Precisamente Yo, y mis dedos que están en los tuyos trabajan; hija mía, cuando Yo estuve en la tierra, ¿mis manos no se abajaban a trabajar la madera, a martillar los clavos, a ayudar en los trabajos de carpintería a mi padre putativo José? Y mientras esto hacía, con esas mismas manos, con esos dedos, creaba las almas, a otras las llamaba a la otra vida,divinizaba todas las acciones humanas, las santificaba dando a cada una un mérito divino, en los movimientos de mis dedos llamaba a reseña todos los movimientos de tus dedos y de los de todas las demás criaturas, y si Yo veía que los harían por Mí o porque Yo los quería hacer en ellas, Yo continuaba mi vida de Nazaret en ellas y me sentía como pagado por parte de ellas por los sacrificios, las humillaciones de mi vida oculta, dándoles a ellas el mérito de mi misma Vida. Hija, la vida oculta que hice en Nazaret no es valorizada por los hombres, sin embargo no podía haberles hecho más bien que con esa vida, después de la Pasión, porque abajándome Yo a todos aquellos actos pequeños y bajos, a aquellos actos que los hombres
hacen en su vida diaria, como el comer, el dormir, el beber, el trabajar, el encender fuego, el barrer, etc., actos todos que nadie puede dejar de hacer, Yo hacía correr en sus manos una
monedita divina y de precio incalculable. Así que si la Pasión los redimió, mi vida oculta cortejaba cada acción humana, aun la más indiferente, con mérito divino y de precio infinito.
(5) Mira, mientras tú trabajas, trabajando porque Yo quiero trabajar, mis dedos corren en los tuyos, y mientras trabajo en ti, en el mismo instante con mis manos creadoras, ¿a cuántos estoy sacando a la luz de este mundo? ¿A cuántos otros los llamo? ¿A cuántos otros santifico, a otros corrijo, a otros castigo, etc.? Entonces, tú estás también junto Conmigo creando, llamando, corrigiendo y demás, y así como tú no estás sola obrando, tampoco lo estoy Yo en mi obrar. ¿Te podría dar honor más grande?”
(6) Pero ¿quién puede decir lo que comprendía, el bien que se puede hacer tanto a nosotros como a todos los demás haciendo las cosas porque Jesús las quiere hacer en nosotros? Mi mente se pierde y por eso pongo punto.
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    11-30  Agosto 16, 1912

El pensar en sí mismo ciega la mente; el pensar sólo en Dios es luz a la mente.

(1) Esta mañana, mi siempre amable Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, el pensar en vosotros mismos ciega la mente y os forma una especie de
encanto humano, y este encanto humano forma una red en torno al hombre; esta red está
formada de debilidad, de opresiones, de melancolías, de temores y de todo lo que de mal
contiene la naturaleza humana, y por cuanto más se piensa en sí mismo, aun bajo aspecto de
bien, más densa se hace la red y más ciega queda el alma. En cambio, el no pensar en sí
mismo, sino pensar sólo en Mí, sólo en amarme, cualesquiera que sean las cosas, es luz a la
mente y en ella se forma un dulce encanto divino, y este encanto divino también teje en la
mente su red, y esta red está formada toda de luz, de fortaleza, de gozo, de confianza, en
suma, de todos los bienes que poseo Yo mismo, y cuanto menos se piensa en sí mismo, más
densa se forma esta red, así que no se reconoce más. ¡Cómo es bello ver al alma envuelta en
esta red que en ella ha tejido el encanto divino, cómo es agradable, graciosa y amada por todo
el Cielo!, lo contrario para el alma que piensa en sí misma”.
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11-31 Agosto 17, 1912
El pensamiento de sí mismo empequeñece al alma.

(1) Orando, mi bendito Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, el pensamiento de sí mismo empequeñece al alma, y desde su pequeñez mide
mi grandeza, y casi quisiera restringirme, en cambio quien no piensa en sí mismo, pensando
en Mí se engrandece en mi inmensidad y me da el honor a Mí debido”.
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11-32 Agosto 20, 1912
Se debe llamar a Jesús en todo para obrar junto con Él. El hombre propone y Dios dispone.

(1) Continuando, mi siempre amable Jesús apenas se ha hecho oír y me ha dicho:
(2) “Hija mía, cuánto me desagrada ver al alma encogida en sí misma, verla obrar sola,
mientras estando Yo junto a ella la miro, y viéndola muchas veces que no sabe hacer bien lo
que hace, Yo estoy esperando que me llame y me diga: “Quiero hacer esta cosa y no sé
hacerla, ven Tú a hacerla junto conmigo, y todo sabré hacer bien”. Por ejemplo: “Quiero amar,ven junto conmigo a amar; quiero rezar, ven Tú a rezar junto conmigo; quiero hacer este sacrificio, ven Tú a darme tu fuerza pues yo me siento débil”. Y así de todo lo demás, y Yo con mucho gusto, con sumo placer mío me prestaría a todo. Yo soy como un maestro que habiendo dado el tema a un alumno suyo, se está junto a él para ver qué hace su discípulo, y el alumno no sabiéndolo hacer bien se enoja, se afana, se turba, quizá llora, pero no dice:
“Maestro, enséñame cómo debo hacer esto”. ¿Cuál no será la mortificación del maestro viéndose tratado por el alumno como una nada? Tal es mi condición”.
(3) Después ha agregado: “Se dice: “El hombre propone y Dios dispone”. En cuanto el alma se propone hacer un bien, ser santa, Yo inmediatamente dispongo a su alrededor las cosas que se necesitan: Luz, gracias, conocimiento de Mí, desapegos, y si con esto no lo logro, entonces por vía de mortificaciones nada le hago faltar para darle la cosa que el alma se ha propuesto, pero, ¡oh, cuántas por la fuerza se salen de este trabajo que mi Amor les ha tejido alrededor! Pocas son las que resisten y me hacen cumplir mi trabajo”.

                                                      



11-33 Agosto 28, 1912

El amor es lo que transforma al alma en Dios, y quiere encontrar a las almas desocupadas de todo.

(1) Continuando mi habitual estado, en cuanto ha venido mi siempre amable Jesús me ha
dicho:
(2) “Hija mía, las otras virtudes, por cuan altas y sublimes sean, hacen siempre distinguir a la criatura y al Creador, sólo el amor es lo que transforma al alma en Dios y la forma una sola cosa con Él. Así que sólo el amor es lo que triunfa sobre todas las imperfecciones humanas, el único que consume lo que impide que el alma llegue a tomar Vida Divina en Dios. Pero no puede haber verdadero amor si no recibe vida, alimento de mi Voluntad, así que mi Voluntad unida al amor es la que forma la verdadera transformación Conmigo, pues el alma está en continuo contacto con mi Potencia, con mi Santidad y con todo lo que Yo soy, así que puede decir que es otro Yo. Todo es precioso, todo es santidad para aquella alma; se puede decir que su respiro, el contacto con la tierra que pisa es precioso, es santo, porque no son otra cosa que efectos de mi Querer”.

(3) Después ha agregado: “¡Oh! si todos conocieran mi Amor y mi Querer, dejarían de
apoyarse en ellos mismos, y mucho más en los demás, los apoyos humanos terminarían. ¡Oh! cómo los encontrarían insignificantes, dolorosos, incómodos, todos se apoyarían solamente en mi Amor, porque siendo espíritu purísimo, no conteniendo materia, se encontrarían muy a gusto apoyados en Mí, y los efectos queridos por ellos.

(4) Hija mía, el Amor quiere encontrar a las almas liberadas de todo, de otra manera no puede vestirlas con el vestido del amor, sucedería como a alguien que queriendo ponerse un vestido lo encuentre lleno de estorbos por dentro, por lo tanto no se lo puede poner, quiere sacar un brazo y encuentra un estorbo, así que el pobrecito, o debe dejar de intentarlo o hace
el ridículo. Así el Amor, cuando quiere vestir al alma de Sí, si no encuentra al alma escombrada del todo, amargado se retira
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11,34 1912
El Amor simbolizado por el sol deslumbrante.

(1) Rezando por una persona, el bendito Jesús me ha dicho:

(2) “Hija mía, al Amor, simbolizando por el sol, le sucede como a aquellas personas que mientras tienen los ojos dirigidos a lo bajo, la luz del sol desciende suavemente sobre sus ojos,por eso pueden hacer muy bien sus acciones, pero si quieren fijar los ojos en el sol,especialmente si es mediodía, la vista queda deslumbrada y se ven obligados a bajarlos, de otra manera estarían obligados a cesar en sus acciones, y el daño sería para ellos, al sol no le harían ningún daño, continuaría con majestad su curso. Así es hija mía para quien me ama de verdad, el amor para ellos es más que sol majestuoso, imponente; las personas, si lo miran de lejos, la luz del amor desciende suave sobre sus ojos, por eso pueden hacer proyectos, tramar insidias, hablar mal de ellos, pero si hacen por acercarse a él, fijarlo, la luz del amor resplandecerá en sus ojos y terminarán con alejarse y por no pensar más en él, y el alma amante continuará su camino sin ni siquiera pensar si la miran o no la miran, porque sabe que el amor la defenderá de todo y la tendrá al seguro”.


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11-35  Septiembre 2, 1912

Las reflexiones, las preocupaciones 
sobre sí mismo,aun sobre el bien, 
para quien ama a Dios son tantos 
vacíos que forman al amor.  

CONDICE CON EL VOLUMEN 3 (28) Enero 12, 1900 » Diferencia entre el conocimiento de sí mismo y la humildad.


(1) Estaba diciendo a mi siempre amable Jesús: “Mi único temor es que Tú me pudieras dejar, retirándote de mí”.
(2) Y Jesús: “Hija mía, no puedo dejarte porque tú no haces ninguna reflexión ADAN CAYÓ PORQUE HIZO REFLEXION PERSONAL SE MIRÓ A SI MISMO Y MIRÓ A EVA  sobre de ti misma, ni tomas ningún cuidado de ti; las reflexiones, los cuidados personales aun sobre el
bien, para quien me ama de verdad son tantos vacíos que forma al amor, por lo tanto mi Vida no llena toda, toda el alma, estoy como al margen, en un rincón y me dan así ocasión de darme mis escapadas NO PONE SU VIDA EN JESUS ; en cambio quien no es llevado a las reflexiones de los cuidados propios, y piensa sólo en amarme, y toma cuidado sólo de Mí, Yo lo lleno todo, no hay punto de su vida en que no encuentre la mía, y queriendo darme mis escapadas debería destruirme a Mí mismo, lo cual no puede ser jamás.AHORA LA PROPIA VIDA DEL ALMA LA MISMA VIDA DE JESUS OBRA EN EL ALMA, ES UNA LIBERTAD. CUANDO TENENOS LA VIDA DIVINA NO PODEMOS ELABORAR PENSAMIENTOS SINO SOBRE ACTOS DIVINOS, DESDE JESUS, NO DE LA NUESTRA, SU RESPIRO, MI RESPIRO, PERO DESDE NUESTRA PERSONALIDAD
(3) Hija mía, si supieran las almas el mal que hacen las reflexiones propias, encorvan al alma, la abajan, la hacen tener el rostro vuelto hacia sí mismas, y mientras más se miran más humanas se vuelven, más reflexionan, más sienten las miserias y más empobrecen, en cambio el solo pensamiento de Mí, en amarme, en estarse toda abandonada en Mí, hace recta al alma, y con tener el rostro dirigido a mirarme sólo a Mí, se elevan y crecen; más me miran más divinas se hacen, mientras más reflexionan sobre Mí más se sienten ricas, fuertes y valerosas”.
(4) Después ha agregado: “Hija mía, las almas que están unidas con mi Querer y que me hacen hacer mi Vida en ellas y piensan sólo en amarme, están unidas Conmigo como los rayos al sol; ¿quién forma los rayos? ¿Quién les da vida? El sol; si el sol no pudiera formar los rayos no podría extender su luz ni su calor, así que los rayos ayudan al sol a hacer su curso y lo embellecen de más. Así Yo, sólo por medio de estos rayos que forman una sola cosa Conmigo, me extiendo sobre todas las regiones y doy luz,SE COMPARA EL AL SOL gracia, calor, y me siento más embellecido que si no los tuviera, ALMA QUE QUIERE VIVIR EN SU VOLUNTAD LO COMPARA CON EL SOL. SI EL SOL ES DIOS LOS RAYOR SON LAS ALMAS QUE VIVIEN EN SU VOLUNTAD, Y SE CONVIERTEN EN PORTAODRES DE TODO LO QUE DIOS CONTIENE DIOS PUEDE REPETIR EN ESA CRIATURA SU VIDA, Y EN LA CRIATURA Y TODA LA HUMANIDAD TOD EL BIEN DE LA HUMANIDAD DEPENDE DE ESA ALMA
(5) Ahora, ¿se podría preguntar a un rayo de sol cuántos caminos ha hecho, cuánta luz, cuánto calor ha dado? Si tuviera razón respondería: “No me quiero ocupar de esto, lo sabe el sol y basta; pero si hubiera otras tierras a las cuales dar luz y calor los daría, porque el sol que me da vida, a todo puede llegar”.REFLEXIONAR SOBRE EL BIEN QUE HACE LA DV, ES UNA REFLEXION PERSONAL Y si el rayo quisiera reflexionar, volverse hacia atrás a lo que ha hecho, perdería su curso y se oscurecería. Así son mis almas amantes, son mis rayos vivientes, no reflexionan sobre lo que hacen, estarse en el Sol Divino es toda su intención, y si quisieran reflexionar les sucedería a ellas como al rayo del sol y mucho perderían”. QUE HAGO ALLI, LO SABE EL SOL DIVINO, QUE QUIERE QUE HAGA, LUZ Y CALOR 
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11-36
Septiembre 6, 1912

Para recibir los beneficios de la presencia de Jesús, hay que acercarse a Él con la voluntad.
(1) Continuando mi habitual estado, en cuanto el bendito Jesús ha venido me ha dicho:
(2) “Hija mía, Yo estoy con las almas, dentro y fuera, pero ¿quién experimenta los efectos?
Quien se acerca con su voluntad a la mía, quien me llama, quien reza, quien conoce mi Poder y el bien que puedo hacerle, de otra manera sucede como a aquél que tiene agua en su casa pero no se acerca para tomarla y beber, a pesar de que está el agua no goza del beneficio del agua y arde por la sed; así si siente frío, y a pesar de que hay fuego no se acerca a él para calentarse, no gozará el beneficio del calor, y así de todo lo demás. ¡Cuál no es mi desagrado,que mientras quiero dar no hay quien tome mis beneficios!”
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11-37
Septiembre 29, 1912

El alma preferida de Jesús.
(1) Escribo cosas pasadas. Estaba pensando entre mí: “El Señor, a quién ha hablado de su
Pasión, a quién de su corazón, a quién de la cruz y tantas otras cosas; yo quisiera saber quién ha sido la más preferida de Jesús”. Y mi amable Jesús al venir me ha dicho:
(2) “Hija mía, ¿sabes quién ha sido la más preferida por Mí? El alma a la cual he manifestado los prodigios, la potencia de mi Santísimo Querer. Todas las demás cosas son parte de Mí, en cambio mi Voluntad es el centro y la vida, la rectora de todo; así que mi
Voluntad ha dirigido la Pasión, ha dado vida a mi corazón, ha sublimado la cruz, mi Voluntad abarca y comprende todo, aferra todo y da efecto a todo, así que mi Voluntad es más que todo, por consecuencia a quien he hablado de mi Querer, ella ha sido la más preferida de todos y sobre de todo. ¡Cuánto deberías agradecerme por haberte admitido en los secretos de mi Querer! Mucho más, quien está en mi Voluntad es mi Pasión, es mi corazón, es mi cruz, y es mi misma Redención, no hay cosas disímiles entre Yo y ella, por eso toda en mi Voluntad te quiero si es que quieres tomar parte en todos mis bienes”.

Para quien obra en la Divina Voluntad, Jesús dispone las intenciones.

(3) Otra vez estaba pensando cómo sería mejor ofrecer nuestras acciones, oraciones, etc., si como reparaciones, como adoraciones, etc. Y mi siempre benigno Jesús me ha dicho:

(4) “Hija mía, quien está en mi Voluntad y hace sus cosas porque las quiero Yo, no es necesario que disponga ella sus intenciones, estando en mi Voluntad, conforme obra, reza, sufre, así Yo mismo las dispongo como más me place, ¿me place la reparación? Las tomo por reparación; ¿me place por amor? Lo tomo como amor. Siendo Yo el dueño hago con ellas lo que quiero; no así con quien no está en mi Voluntad, disponen ellos y Yo quedo a voluntad de ellos”.

Uso de los bienes naturales en la Divina Voluntad.

(5) Otro día, habiendo leído en un libro de una santa, que primero casi no tenía necesidad de alimento y después tenía que comer frecuentemente y era tanta la necesidad que llegaba a
llorar si nada le daban, yo me he quedado pensativa meditando en mi estado, pues antes tomaba poquísimo alimento y era obligada a devolverlo, pero ahora tomo más y no lo devuelvo, y decía para mí: “Jesús bendito, ¿cómo es eso? Esto para mí lo tengo como falta de mortificación y es mi maldad la que me lleva a estas miserias”. Y Jesús bendito al venir me ha dicho:
(6) “Hija mía, ¿quieres saber el porqué? Heme aquí para contentarte. Primero, al alma para hacerla toda mía, para vaciarla de todo lo sensible y ponerle todo lo celestial, lo divino, la alejo aun de la necesidad del alimento, de modo que casi no tiene necesidad de éste, así que encontrándose en estas condiciones, toca con la mano que sólo Jesús basta, que nada más le es necesario, y el alma se eleva a lo alto, desprecia todo, no se preocupa de nada, su vida es
celestial. Después de haberla fundado bien por años y años, no teniendo Yo más temor de que lo sensible le lleve la sombra de las impresiones, porque después de haber gustado lo celestial es casi imposible que el alma guste los desechos, el estiércol, Yo entonces la restituyo a la vida ordinaria, porque quiero que mis hijos tomen parte en las cosas creadas por Mí por amor de ellos según mi Voluntad, no según la de ellos, y es sólo por amor de estos hijos que estoy obligado a alimentar a los otros; y no sólo esto, sino que es para Mí la más bella reparación por todos aquellos que no usan de las cosas naturales según mi Voluntad, el ver a estos hijos celestiales tomar las cosas necesarias con sacrificio, con desapego y según mi Voluntad.
¿Cómo quieres decir tú que por esto hay maldad en ti? Nada en absoluto, ¿qué mal hay en el tomar un poco de más o de menos en mi Voluntad de lo que no es sino escoria? Nada, nada.
En mi Voluntad nada puede haber de mal, sino siempre bien, hasta en las cosas más indiferentes”.
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11-38
Octubre 14, 1912

Lo que Jesús obra en las almas es eterno.

(1) Encontrándome en mi habitual estado me lamentaba con Jesús bendito de mi pobre estado, y decía: “¿De qué me sirve que en el pasado me hayas hecho tantas gracias,habiendo llegado hasta a crucificarme Contigo, si ahora todo ha terminado?” Y Jesús:
(2) “Hija mía, ¿qué dices? ¿Cómo, nada te sirve? ¿Todo ha terminado? Falso, te engañas, nada ha terminado y todo te es útil. Tú debes saber que todo lo que hago al alma está sellado con el sello de lo eterno, y no hay potencia que pueda quitar al alma lo que mi gracia ha obrado. Así que todo lo que he hecho a tu alma, todo existe y tiene vida en ti, y te da alimento continuo, así que si te he crucificado, la crucifixión existe y existe por cuantas veces te he crucificado. Yo muchas veces me deleito en obrar en las almas y poner todo en depósito en ellas, y después renuevo mi obrar sin quitar lo que he hecho antes. Entonces, ¿cómo puedes
decir que nada te sirve y que todo ha terminado? ¡Ah, hija mía, los tiempos son tan tristes que mi Justicia llega a rechazar las almas que toman los castigos sobre ellas y les impiden caer sobre el mundo! Éstas son mis más queridas víctimas de mi corazón, y el mundo me empuja a tenerlas casi inactivas, pero no es inactividad la suya, porque estando en mi Voluntad,mientras parece que no hacen nada hacen todo, más bien abrazan lo inmenso, lo eterno, sólo que el mundo por su maldad no goza todos los efectos”.

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11-39
Octubre 18, 1912

Jesús y Luisa lloran juntos.

(1) Esta mañana, en cuanto ha venido mi siempre amable Jesús, todo afligido y lloroso, yo
he llorado junto con Él, y después me ha dicho:
(2) “Hija mía, ¿qué es lo que nos hace llorar y nos oprime tanto? La causa del mundo, ¿no
es verdad?”
(3) Y yo: “Sí”.
(4) Y Él: “Es por una causa tan santa y tan desinteresada que nosotros lloramos, no
obstante, ¿quién es el que lo toma en cuenta? Más bien se burlan de la aflicción que sentimos
por causa de ellos. ¡Ay, las cosas aún están al principio! Limpiaré la faz de la tierra con la
sangre de ellos mismos”.
(5) Y yo veía esparcirse tanta sangre humana que he dicho: “¡Ah! Jesús, ¿qué haces?
Jesús, ¿qué haces?”
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11-40
Noviembre 1, 1912

Quien piensa en sí mismo empobrece, y siente necesidad de todo.



(1) Estando muy afligida por la privación de mi adorable Jesús, estaba rezando y reparando
por todos, y en mi extrema amargura he dirigido el pensamiento hacia mí y he dicho: “Piedad
de mí, Jesús perdona a esta alma, tu sangre, tus penas ¿no son también mías? ¿Valen acaso
menos para mí?” Y mientras esto decía, mi amable Jesús desde dentro de mi interior me ha
dicho:
(2) “¡Ah!, hija mía, ¿qué haces pensando en ti? Tú así desciendes y de dueña te reduces a
la mísera condición de pedir, pobre hija, con pensar en ti misma te empobreces, pues estando
en mi Voluntad tú eres dueña y por ti misma puedes tomar lo que quieras; si hay algo que
hacer en mi Voluntad es rezar, reparar por los demás”.
(3) Y yo: “Dulcísimo Jesús, Tú amas tanto que quien está en tu Voluntad no piense en sí
mismo, y Tú ¿piensas en ti mismo?” (Que pregunta tan disparatada)
(4) Y Jesús: “No, no pienso en Mí mismo, piensa en sí mismo quien tiene necesidad de
alguna cosa, Yo no tengo necesidad de nada, Yo soy la misma santidad, la misma felicidad, la
misma inmensidad, altura, profundidad, nada, nada me falta, mi Ser contiene en Sí mismo
todos los bienes posibles e imaginables. Si algún pensamiento me pudiera ocupar es el
pensamiento del género humano, que habiéndolo sacado de Mí quiero que regrese a Mí, y en
tales condiciones pongo a las almas que quieren hacer verdaderamente mi Voluntad, son una
sola cosa Conmigo, las vuelvo dueñas de mis bienes, porque en mi Voluntad no hay
esclavitud, lo que es mío es de ellas, y lo que quiero Yo lo quieren ellas. Entonces, si uno
siente necesidad de alguna cosa, significa que no está en verdad en mi Voluntad, o bien que
se da sus escapadas, como estás haciendo tú ahora, ni más ni menos. ¿No te parece extraño
que quien ha formado una sola cosa, un solo querer Conmigo, me pida piedad, perdón, mi
sangre, mis penas, mientras que la he constituido dueña junto Conmigo? Yo no sé que piedad,
que perdón darle, pues le he dado todo, a lo más debería tener piedad, perdonarme a Mí
mismo de alguna falla, lo que no puede ser jamás. Por tanto te recomiendo que no salgas de
mi Voluntad, y que continúes no pensando en ti misma sino en los demás, como has hecho
hasta ahora, de otra manera vendrías a empobrecer y a sentir necesidad de todo”.
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11-41
Noviembre 2, 1912

Debemos reconocernos solamente en Dios.

(1) Continuando mi aflicción decía entre mí: “No me reconozco más, dulce vida mía, ¿dónde
estás? ¿Qué cosa debería hacer para reencontrarte? Faltando Tú, amor mío, no encuentro la belleza que me embellece, la fortaleza que me fortifica, la vida que me vivifica, me falta todo,todo es muerte para mí, y la misma vida sin Ti es más desgarradora que cualquier muerte, ¡ah,es siempre morir! Ven Jesús, no puedo más. ¡Oh luz suprema, ven, no me hagas esperar más!
Me haces sentir los toques de tus manos, y mientras hago por asirte me huyes; me haces ver
tu sombra, y mientras hago por mirar dentro de la sombra la majestad, la belleza de mi Sol
Jesús, pierdo sombra y Sol. ¡Ah, piedad, mi corazón está atormentado, está desgarrado en
pedazos, no puedo vivir más! ¡Ah, si pudiera morir al menos!” Mientras esto decía, en cuanto
ha venido mi siempre amable Jesús me ha dicho:

(2) “Hija mía, estoy aquí dentro de ti, si quieres reconocerte ven en Mí, y dentro de Mí ven a
reconocerte; si vienes en Mí a reconocerte te pondrás en el orden, porque en Mí encontrarás
tu imagen hecha por Mí y semejante a Mí, encontrarás todo lo que se necesita para conservar y embellecer esta imagen, y viniendo a reconocerte en Mí, reconocerás también al prójimo en Mí, y viendo cómo te amo a ti y cómo amo al prójimo, te elevarás al grado del verdadero amor divino, y todo, dentro y fuera de ti, las cosas tomarán el verdadero orden, que es el orden divino. En cambio si te quieres reconocer dentro de ti, en primer lugar no te reconocerás en verdad, pues te faltará la luz divina; en segundo lugar, todas las cosas las encontrarás en desorden y reñirán entre ellas; la miseria, la debilidad, las tinieblas, las pasiones y todo lo demás, será el desorden que encontrarás dentro y fuera de ti, que no sólo te harán la guerra a ti, sino también entre ellas para ver cuál te hace más mal, e imagínate tú misma en que orden te pondrán al prójimo. Y no sólo quiero que debas reconocerte en Mí, sino que si quieres recordarte de ti debes venir a hacerlo en Mí, de otra manera si quieres recordarte de ti sin Mí,harás más mal que bien”.
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11-42
Noviembre 25, 1912



Las acciones de las almas que hacen su vida en la Vida de Jesús, son todas de oro y de precio
incalculable porque son divinas.

(1) Esta mañana mi siempre amable Jesús parece que ha venido según la costumbre de
antes, si bien me ha parecido como si fuera sólo de pasada, y tenía ansia de verme y de
entretenerse conmigo a lo familiar. Yo, viéndolo tan bueno, dulce y benigno he olvidado todos
sus contrastes, las privaciones, y viéndolo con una corona de espinas grande y muy tupida le
he dicho: “Dulce amor mío y vida mía, hazme ver que continúas amándome, esta corona que
te ciñe la cabeza quítala de Ti y pónmela a mí con tus mismas manos”. Y el amable Jesús de
inmediato se la ha quitado y con sus mismas manos la ha colocado y oprimido en mi cabeza.
¡Oh, cómo me sentía feliz con las espinas de Jesús, punzantes, sí, pero dulces! Él me miraba
con amorosa ternura, y yo, viéndome tan tiernamente mirada, tomando ánimo he agregado:
“Jesús, corazón mío, no me bastan las espinas para estar segura que me quieres como antes,
¿no tienes los clavos para crucificarme? Pronto, ¡oh! Jesús, no me tengas más en duda, pues
la sola duda de no ser siempre más amada por Ti, me da muerte continua, ¡crucifícame!”
(2) Y Él: “Hija mía, no encuentro clavos, pero para contentarte te traspasaré con una lanza”.
(3) Y así, tomando mis manos me las ha desgarrado, y después los pies; yo sufría, sí, sentía que nadaba en una mar de dolor, pero también de amor y dulzura al mismo tiempo, y parecía que Jesús no podía separar de mí sus tiernas y amorosas miradas, y poniéndome y
cubriéndome toda con su manto real me ha dicho:
(4) “Dulce hija mía, deja ya toda duda sobre mi Amor por ti; es más, te digo para darte
ánimo, que en cualquier modo en que me muestre, ya sea que me veas airado, o que me veas como relámpago, o que no te hable, recuerda que bastará sólo con una renovación de
espinas, de clavos que te haga, para ponernos de nuevo en las estrecheces amorosas e
intimidades más aún que antes, por eso quédate contenta, y Yo continuaré con los flagelos en
el mundo”.
(5) Me ha dicho otras cosas, pero la fuerza de los dolores no me deja recordarlas bien.
Entonces me he quedado de nuevo sola, sin Jesús y me he desahogado con mi dulce Mamá
llorando y pidiéndole que hiciera volver a Jesús, y mi Mamá me ha dicho:
(6) “Dulce hija mía, no llores, debes agradecer a Jesús cómo se comporta contigo y la gracia
que te da, que en estos tiempos de flagelos no te hace separarte de su Santísima Voluntad,
gracia más grande no podría darte”.
(7) Después ha regresado Jesús, y viéndome que había llorado me ha dicho:
(8) “¿Por qué has llorado?”
(9) Y yo: “He llorado con mi Mamá, no es que haya llorado con algún otro, y he llorado
porque Tú no estabas”. Y Jesús tomando mis manos en las suyas parecía que me mitigaba los
dolores, y luego me ha hecho ver dos escaleras altas de la tierra al Cielo, en una había mucha
gente y en la otra poquísima. En la que había pocos era de oro macizo y los pocos que subían
por ella parecía que eran otros tantos Jesús, así que cada uno de ellos era un Jesús; en la
otra, donde había más gente, parecía de madera, y se distinguía quiénes eran las personas,
casi todas bajas y sin gran desarrollo. Y Jesús me ha dicho:
(10) “Hija mía, en la escalera de oro suben aquellos que hacen su vida en mi Vida, así que
puedo decir: “Son mis pies, mis manos, mi corazón, todo Yo mismo”. Como tú ves, porque son otros Yo ellos son todos para Mí y Yo soy vida de ellos, sus acciones son todas de oro y de
precio incalculable, porque son divinas, su altura nadie la podrá alcanzar jamás, porque son mi misma vida, casi ninguno los conoce porque viven escondidos en Mí, sólo en el Cielo se tendrá perfecto conocimiento de ellos. La escalera de madera en la cual hay más gente, son
las almas que caminan por el camino de las virtudes, sí, pero no con la unión de mi Vida y con la conexión continua con mi Voluntad, sus acciones son de madera, porque únicamente la
unión Conmigo forma la acción de oro, por lo tanto son de precio mínimo, son bajas de altura,
casi raquíticas, porque en sus acciones buenas muchos fines humanos mezclan, y los fines
humanos no dan crecimiento; son conocidas por todos porque no viven escondidas en Mí, sino
viven en ellas mismas, por lo que nadie las cubre, al Cielo no harán ninguna sorpresa pues
eran conocidas aun en la tierra. Por eso hija mía toda en mi Vida te quiero, nada en la tuya, y
te recomiendo a los que tú sabes y ves, que se mantengan fuertes y constantes en la escalera
de mi Vida”.
(11) Y me señalaba a algunos que yo conozco, y ha desaparecido.
(12) Sea todo a gloria suya.

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11-43 Diciembre 14, 1912

Quien está en la Divina Voluntad abrazando todo, rezando y reparando por todos, toma para sí sola el Amor que Dios tiene para todos. Quien está del todo en la Divina Voluntad no está sujeto a tentaciones.

(1) Esta mañana mi siempre amable Jesús al venir me ataba con un hilo de oro diciéndome:
(2) “Hija mía, no te quiero atar con sogas y cadenas; con los rebeldes se usan cuerdas y
cadenas de hierro, pero con los dóciles, con quienes no quieren otra vida que mi Voluntad y no toman otro alimento que mi Amor, apenas un hilo se necesita para tenerlos unidos Conmigo, y
muchas veces ni siquiera me sirvo de este hilo, pues están tan adentrados en Mí que forman
una sola cosa Conmigo, y si lo uso es casi para entretenerme en torno a ellos”.
(3) Entonces, mientras Jesús me ataba yo me he encontrado en el mar interminable de la
Voluntad de mi dulce Jesús, y por consecuencia en todas las criaturas, e iba extendiéndome
en la mente de Jesús, en los ojos de Jesús, en la boca, en el corazón, y así, en la mente, en
los ojos y en todo lo demás de las criaturas y hacía todo lo que hacía Jesús. ¡Oh! cómo con
Jesús se abraza todo, no queda excluido ninguno. Después Jesús ha agregado:
(4) “Quien está en mi Voluntad abrazando todo, rezando y reparando por todos, toma en sí
sola el amor que tengo por todos, así que el amor que tengo por todos lo encierra ella sola, y
por cuanto la amo, otro tanto me es querida, otro tanto bella, así que todo deja atrás de ella”.
(5) Entonces yo, habiendo leído que quien no es tentado no es agradable a Dios, y
pareciéndome que desde hace mucho tiempo no sé qué sea tentación, se lo he dicho a Jesús
y Él me ha dicho:
(6) “Hija mía, quien está del todo en mi Voluntad no está sujeto a tentaciones, porque el
demonio no tiene el poder de entrar en mi Voluntad, y no sólo esto, sino que el demonio
mismo no quiere entrar, porque mi Voluntad es luz, y el alma ante esta luz conocería muy bien
sus astucias, por lo tanto se burlaría del enemigo, el cual no tolera estas burlas y le son más terribles que el mismo infiero, y con todas sus fuerzas las rehuye. Prueba a salir de mi
Voluntad y verás cuantos enemigos te lloverán encima. Quien está en mi Voluntad lleva
siempre en alto la bandera de la victoria, y de los enemigos ninguno osa hacer frente a esta
bandera inexpugnable”.

+ + + +

11-44 Diciembre 20, 1912

Por cuanta más sustancia de Divina Voluntad contiene el alma, tanto más amor produce.

(1) Estos días pasados parecía que mi siempre amable Jesús tenía ganas de hablar de su
Santo Querer, venía, decía dos palabras y huía. Recuerdo que en una ocasión me dijo:
(2) “Hija mía, con quien hace mi Voluntad me siento como en deber de darle mis virtudes, mi
belleza, mi fortaleza, en una palabra, todo lo que Yo soy, y si no se lo diera me lo negaría a Mí mismo”.
(3) En otra ocasión, leyendo acerca de lo terrible del juicio, y quedando muy entristecida, mi
dulce Jesús me dijo:
(4) “Hija mía, ¿por qué quieres entristecerme?”
(5) Y yo: “No intento entristecerte a Ti, sino a mí”.
(6) Y Él: “¡Ah!, no lo quieres comprender, que los disgustos, las tristezas y cualquier cosa
que pudiera sufrir quien hace mi Voluntad, recaen sobre Mí y las siento como propias, y puedodecir a quien hace mi Voluntad: “Las leyes no son para ti, para ti no hay juicios”. Y si quisiera juzgarla sería como uno que quisiera ir contra sí mismo, es más, quien hace mi Voluntad, en vez de ser juzgada entra en el derecho de juzgar a los demás”.
(7) Después ha agregado: “La buena voluntad del alma en hacer el bien es una potencia
sobre mi corazón, y esta potencia me maneja tanto, que me obliga a darle lo que quiere”.
(8) Después estaba pensando en qué le gustará más al bendito Jesús, “el amor o su Voluntad”.
(9) Y Jesús: “Hija mía, sobre todo debe tener la primacía mi Querer. Mira un poco tú misma,
tienes un cuerpo, un alma, estás compuesta de inteligencia, de carne, de huesos, de nervios,
pero no eres de frío mármol, contienes también un calor, así que el alma, la inteligencia, el
cuerpo, la carne, los huesos, los nervios, deben ser mi Voluntad, y el calor que contiene, el
amor. Mira la llama, el fuego; la llama, el fuego, debe ser mi Voluntad, y el calor que produce la
llama y el fuego, el amor. Así que en todas las cosas la sustancia debe ser mi Voluntad, los
efectos el amor; el uno y la otra están tan conectados juntos, que no puede estar el uno sin la otra, así que cuanta más sustancia de mi Voluntad el alma contiene, más amor produce”.
+ + + +

11-45 Enero 22, 1913
Las tres Pasiones de Jesús.

(1) Estaba pensando en la Pasión de mi siempre amable Jesús, especialmente en lo que
sufrió en el huerto, entonces me he encontrado toda sumergida en Jesús y Él me ha dicho:
(2) “Hija mía, mi primera Pasión fue el amor, porque el hombre al pecar, el primer paso que
da en el mal es la falta de amor, por lo tanto, faltando el amor se precipita en la culpa; por eso, el Amor para rehacerse en Mí de esta falta de amor de las criaturas, me hizo sufrir más que
todos, casi me trituró más que bajo una prensa, me dio tantas muertes por cuantas criaturas
reciben la vida.
(3) El segundo paso que sucede en la culpa es defraudar la gloria de Dios, y el Padre para
rehacerse de la gloria quitada por las criaturas me hizo sufrir la Pasión del pecado, esto es,
que cada culpa me daba una pasión especial; si la pasión fue una, el pecado en cambio me
dio tantas pasiones por cuantas culpas se cometerán hasta el fin del mundo; y así se rehizo la gloria del Padre.
(4) El tercer efecto que produce la culpa es la debilidad en el hombre, y por eso quise sufrir
la Pasión por manos de los judíos, esta es mi tercera Pasión, para rehacer al hombre de la
fuerza perdida.
(5) Así que con la Pasión del amor se rehizo y se puso en justo nivel el Amor, con la Pasión
del pecado se rehizo y se puso a nivel la gloria del Padre, con la Pasión de los judíos se puso
a nivel y se rehizo la fuerza de las criaturas. Todo esto lo sufrí en el huerto, fue tal y tanto el
sufrimiento, las muertes que sufrí, los espasmos atroces, que habría muerto de verdad si la
Voluntad del Padre hubiera llegado a que Yo muriera”.
(6) Después continué meditando cuando mi amable Jesús fue arrojado por los enemigos al
torrente Cedrón. El bendito Jesús se hacía ver en un aspecto que movía a piedad, todo
bañado con aquellas aguas puercas y me ha dicho:
(7) “Hija mía, al crear el alma la vestí de un manto de luz y de belleza; el pecado quita este
manto de luz y de belleza y la cubre con un manto de tinieblas y de fealdad, volviéndola
repugnante y nauseante, y Yo para quitar este manto tan nauseabundo que el pecado pone al
alma, permití que los judíos me arrojaran en este torrente, donde quedé como recubierto
dentro y fuera de Mí, porque estas aguas pútridas me entraron hasta en las orejas, en las
narices, en la boca, tanto, que los judíos tenían asco de tocarme. ¡Ah, cuánto me costó el
amor de las criaturas, hasta volverme nauseabundo a Mí mismo!”

11
11-46 Febrero 5, 1913



Quien no hace la Voluntad de Dios todo lo roba.

(1) Esta mañana, mi siempre amable Jesús ha venido y me ha dicho:
(2) “Hija mía, quien no hace mi Voluntad no tiene razón de vivir en la tierra, la vida se vuelve
sin finalidad, sin medio y sin fin. Es propiamente como un árbol que no sabe y no puede
producir ningún fruto, o a lo más frutos venenosos, que envenenan siempre más a él mismo, y
envenenan a cualquiera que imprudentemente los pudiera comer, este árbol no hace otra cosa
que robar las pobres fatigas del agricultor, que con fatiga y sudores está a su alrededor
removiéndole la tierra. Así el alma que no hace mi Voluntad está en continua actitud de
robarme, y los hurtos que me hace los convierte en veneno; así que está a mi alrededor sólo
para robarme, me roba la obra de la Creación, la de la Redención y la de la Santificación con
relación a ella; me roba la luz del sol, el alimento que toma, el aire que respira, el agua que le
quita la sed, el fuego que la calienta, la tierra que pisa, porque todo esto es de quien hace mi
Voluntad, todo lo que es mío es de ellos; en cambio quien no hace mi Voluntad no tiene ningún
derecho, y por eso me siento continuamente robado. Así que quien no hace mi Voluntad se
debe tener como extranjero nocivo y fraudulento, y por eso es necesario encadenarlo y
arrojarlo en las cárceles más profundas”.
(3) Dicho esto ha desaparecido como relámpago. Otro día, al venir me ha dicho:
(4) “Hija mía, ¿quieres saber qué diferencia hay entre mi Voluntad y el Amor? Mi Voluntad
es Sol, el amor es fuego. Mi Voluntad como sol no tiene necesidad de alimento, ni crece ni
decrece en la luz y en el calor, siempre, siempre igual a sí mismo, siempre purísima su luz. En
cambio el fuego que simboliza el amor, tiene necesidad de leña para alimentarse, y si falta la
leña llega hasta a apagarse, crece y decrece según la leña que se pone, por lo tanto está
sujeto a inestabilidad, y su luz es siempre obscura, mezclada con humo, especialmente si el
amor no está regulado por mi Voluntad”.
(5) Dicho esto ha desaparecido y me ha quedado en mi mente una luz en la que comprendía
que la Voluntad de Dios para el alma es como un sol, porque las acciones que se hacen como
queridas por Dios forman una sola cosa con la Voluntad Divina, y así se forma el sol, la leña
que mantiene este sol es la acción humana y todo el propio ser unido a la acción y al Ser
Divino, así que el alma se hace leña ella misma, suministrada por la Voluntad Divina, y esta
leña no puede faltar, por eso este sol no tiene necesidad de alimento, ni crece ni decrece, es
siempre igual a Sí mismo, es purísima su luz, porque toma parte en todo, y el Ser Divino y la

leña divina nunca se acaban y no están sujetas a humo. No explico más porque creo que el
resto se comprende por sí solo, o sea lo referente al amor.
+ + + +

11-47 Febrero 19, 1913

La Voluntad de Dios es opio que adormece lo humano en el alma.

(1) Continuando mi habitual estado, y habiendo hecho la Santa Comunión, mi siempre
amable Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, mi Voluntad es como el opio al cuerpo. Los pobres pacientes debiendo sufrir
una operación, la amputación de una pierna, de un brazo, los adormecen con el opio, con esto
no sienten la agudeza del dolor, y después, ya despiertos, se encuentran con los efectos de la
operación hecha; y si no han sufrido tanto, la virtud ha sido solamente del opio. Tal es mi
Voluntad, es opio del alma que adormece la inteligencia, el amor propio, la propia estima, todo
lo que es humano, y no deja penetrar hasta el fondo un disgusto, la calumnia, el sufrimiento,
un estado de penas internas del alma, porque el opio de mi Voluntad la tiene como
adormecida, pero con todo y esto se encuentran los mismos efectos y los mismos méritos, es
más, ¡oh! cuánto los supera, como si hubiese sentido muy bien aquel sufrimiento, pero con
esta diferencia: Que el opio para el cuerpo se compra y no se puede usar frecuentemente, ni
todos los días, y si se quisiera abusar quedaría la persona entontecida, especialmente si es de
constitución débil; en cambio el opio de mi Voluntad lo doy gratis y se puede tomar en todos
los momentos, y por cuanto más frecuentemente lo tome, tanta más luz de razón adquiere, y si
es débil adquiere la fortaleza divina”.
(3) Después de esto me parecía ver a varias personas a mi alrededor y le he dicho a Jesús:
¿Quiénes son?”
(4) Y Jesús: “Son las que te confié desde hace algún tiempo, te las recomiendo, vigila sobre
ellas, por esto quiero formar este nudo de unión entre tú y ellas, para tenerlas siempre en torno
a Mí”.
(5) Y me ha señalado a una en modo especial. Y yo: “¡Ah!, Jesús, ¿has olvidado mi miseria
y nulidad, y la necesidad extrema que tengo? ¿Qué haré?”
(6) Y Jesús: “Hija mía, tú no harás nada, como nada has hecho jamás. Yo hablaré y haré en
ti, y hablaré por medio de tu boca, basta con que me dejes hacerlo tú y que haya buena
disposición en ellas, y Yo me prestaré a todo, y aunque te tenga adormecida en mi Voluntad,
cuando sea necesario te despertaré y te haré hablarles a ellas, y Yo me deleitaré más en ti
oyéndote hablar, ya sea en la vigilia o en el sueño de mi Voluntad”.


  11 47 de febrero 19 de 1913

La voluntad de dios es obvio que adormece lo humano en el alma continuando a mi
20:31
habitual estado y habiendo hecho la santa comunión mi siempre amable jesús
20:36
me ha dicho hija mía mi voluntad es como el opio al cuerpo los pobres pacientes
20:44
debiendo sufrir una operación la amputación de una pierna de un brazo los
20:51
adormecen con el opio con esto no sienten la agudeza del dolor y después
20:57
ya despiertos se encuentran con los efectos de la operación hecha y si no
21:04
han sufrido tanto la virtud ha sido solamente del opio quienes este diciendo
21:11
no sé cuál es él el meollo de todo esto pues que lo que
21:17
adormece no entonces se podría decir que en la debilidad se vuelve fortaleza
21:25
posiblemente dentro de la divina voluntad y el sufrimiento
21:32
ya no es como deberíamos de sentir en la
21:37
voluntad humana sino que en la voluntad divina ya es muy tenue ya que el
21:42
sufrimiento se refiere al no darle nunca vida 
voluntad o sea en el momento en el que el hombre se enfrenta a este intercambio
21:55
intercambio de vida forzosamente el hombre tiene que estar sufriendo la
22:02
muerte del acto humano para darle paso al al acto divino en la resurrección de
22:08
ese acto humano el acto divino y eso es un sufrimiento ahora el hecho de estar
22:15
en la divina voluntad el hecho de tener en sí la divina voluntad hace que ese
22:22
dolor de la renuncia baje se mitigue la
22:27
la entrada que le damos a la divina voluntad nos mitiga sólo así es y
22:34
entonces se vuelve como el opio para el paciente que va a ser operado sí
22:40
creo que el ejemplo es muy lógico y muy facilito de poder entender el único
22:47
punto es entender a qué sufrimiento se refiere y al  desapegarse pues es lógico que
22:56
la criatura sufra o sea no sufra o sufra menos porque ya pues no se lo están
23:03
haciendo ellas están haciendo eso si está reparando o como no es nada pues a la nada no le pueden hacer nada es así
23:17
y continuó tal es mi voluntad es opio del alma que adormece la inteligencia el
23:25
amor propio la propia estima todo lo que es humano y no deja penetrar hasta el
23:32
fondo un disgusto la calumnia el sufrimiento un estado de penas internas
23:39
del alma porque el opio de mi voluntad la tiene como adormecida pero con todo y
23:46
esto se encuentra en los mismos efectos y los mismos méritos es más o cuanto lo
23:53
supera como si hubiesen sentido muy bien aquel sufrimiento pero con esta
24:00
diferencia el opio para el cuerpo se compra y no se puede usar frecuentemente
24:07
ni todos los días y si se quisiera abusar quedaría la persona en entonces y
24:13
da especialmente si es de constitución débil en cambio el opio de mi voluntad
24:21
lo doy gratis y se puede tomar en todos los momentos y por cuanto más
24:27
frecuentemente lo tome tanta más luz de razón adquiere y si es débil adquiere la
24:34
fortaleza divina tanta más luz de razón adquiere
24:41
lógico o sea la persona estamos hablando de una mí de una disminución del
24:48
sufrimiento por el desapego por todo lo que tenemos que renunciar estamos
24:54
hablando también de una disminución del dolor por los problemas que puede haber
24:59
en la vida todos los conflictos las cosas difíciles a las que nos
25:06
enfrentamos en el momento en que hay este intercambio de vida entre jesús y
25:11
el alma el alma puede decir tranquilamente a las situaciones
25:16
difíciles de la vida decirles a quien buscan a mí ya no estoy esto es cómo
25:23
como en como en el sepulcro de jesús no con quien busquen a jesús ya no está
25:29
aquí ya resucitó ya resucitó en el lugar él y la criatura
25:35
puede decir lo mismo a quien buscan a mí a mi voluntad ya no esta aqui  aquí ya
25:42
resucitó en vida divina y en lo que tengo es una vida divina una voluntad divina así que lo que quieran tratar por
25:49
favor traten lo con ella y bueno con la divina voluntad pues prácticamente todas las dificultades se
25:55
disuelven y así que en estas dos maneras es como es
26:02
ésta hay que interpretarlo es un anestésico para nuestros dolores nuestros sufrimientos y al mismo tiempo
26:10
lo vamos a oír un poco más adelante es también un novio para jesús porque
26:17
también él está de con el sufrimiento de ver que la criatura rechaza a su
26:24
voluntad y es un descanso para él en la criatura que vive en cada vez y la voluntad de mí cada vez tiene mayor
26:29
efecto en lugar de y de menor de menor y esa es otra de las cosas que dice aquí
26:35
el opio no se pueden usar continuamente y aparte es claro que la divina voluntad
26:42
es gratuita y no se puede se debe vivir continuamente y se debe buscar el
26:49
adicción dice después de
26:54
esto me parecía ver a varias personas a mi alrededor y le dijo a jesús quiénes
27:00
son y jesús son las que te confieren desde hace algún tiempo se las
27:07
recomiendo vigila sobre ellas porque esto quiero formar
27:13
por esto  quiero formar este nudo de unión entre tú y ellas para tenerla
27:19
siempre en torno a mí y me enseñado y aún en modo especial y yo a jesus has
27:27
olvidado mi miseria y nulidad y la necesidad extrema que tengo que haré
27:34
y jesús hija mía tú no harás nada como nada has hecho jamás yo hablaré y are en ti 
27:43
y ya hablaré por medio de tu boca basta con que me dejes hacerlo tú y que
27:50
haya buena disposición en ellas y yo me prestaré a todo y aunque tenga
27:56
adormecida en mi voluntad cuando sea necesario me despertaré y te haré
28:02
hablarles a ellas y yo me deleitare más en ti o yéndote hablar ya sea en la
28:09
vigilia o en el sueño de mi voluntad o sea lo importante es que estéis en mi
28:16
voluntad y con esto bueno creo que se
28:21
cierra está comunicación de jesús en donde nos habla
28:28
de los beneficios de vivir en su voluntad y pues que mayor beneficio que
28:34
ya no tener que enfrentar al mundo que mayor beneficio de no tener que
28:40
enfrentar los problemas diarios de nuestra vida sino que sea la divina voluntad la que lo se afronte la verdad
28:48
 aun digo vamos alivio para nosotros es la gloria para nosotros no
28:54
aunque lo tomamos como una como diríamos una intromisión de una
29:01
cosa de dios en que nos quiere dominar pero hay que recordar que aquí todo es
29:07
voluntario por lo tanto no es me quiere dominar si no quiero ser dominado
29:14
quiero ser manipulado por él por ella por la divina voluntad quiero que sea
29:21
ella en la que actúe y no la mía así que es un acto voluntario totalmente de la
29:28
criatura en donde no hay posibilidad de sentir el yugo sentir algo de imposición
29:36
de dios sobre de mí aquí ya no hay un ser infinitamente superior a mí aquí hay
29:42
dos seres iguales que se aman y que no es imposición sino es amor lo que me
29:49
permite dejar que el hombre en mí y él
29:54
me va a permitir obrar en él así que es maravilloso maravilloso así
30:02
es bueno seguimos con la siguiente lectura doctor que la 



11 48 de marzo 16 de 1913 
30:09
el fervor en rezar el hielo en la voluntad de dios es fuego alimento de
30:17
las almas escribo pequeñas cositas el bendito jesús me ha dicho en todos estos días
30:24
pasados recuerdo que me sentí indiferente fría pero a pesar de eso
30:30
hacia lo que es mi costumbre hacer y pensaba para mí piensa de cuánta gloria
30:36
además daba nuestro señor cuando me sentía al contrario de cómo me siento hoy y jesús bendito me ha dicho hija mía
30:45
cuando el alma reza con fervor es el incienso con humo en cambio cuando reza
30:52
fría pero sin que haya hecho entrar en ella alguna cosa extraña a mí es el
30:59
incienso sin humo así que el uno o el otro me son agradables pero más el
31:06
incienso sin humo porque el humo da siempre alguna molestia a los ojos a ver
31:12
vamos vamos a repetir esto que es importante irlo puntualizando no
31:19
dice hija mía cuando el alma reza con fervor es el incienso con un monje claro
31:25
por qué porque incienso con humo el fervor es el humo sí pero porque o
31:32
sea cuál es la razón que no el fervor nos acerca a dios
31:38
esto suponíamos que si nos separa a no separar claro porque cuando el un alma
31:45
está en enfervorizada lo que quiere es estar rezando estar junto a dioses su
31:52
voluntad pero es su gusto y le proporciona a ella en la satisfacción de
31:57
ese deseo por eso jesús dice en rezar con fervor es ese es el humo que lastima
32:06
los ojos y sin fervor es porque está siendo de verdad la divina varón cuando alguien e
32:13
incluso estando frío él no siente ese deseo de estar uniéndose de estar
32:21
rezando pero está cumpliendo lo que debe hacer ese es el fuego sin humo te interesa te
32:29
ven que no lastiman los ojos es un alma que se consume a sí misma pero no es la
32:36
vara verde que cage aún tienes la verdad la vara seca totalmente ósea
32:44
carente de todo lo suyo que arde pero arde en amor a dios y por eso él dice me
32:50
agradan los dos pero me agrada más el zinc es sin uno claro o sea cuando te estás haciendo su voluntad
33:00
dice sintiéndome igual el amable jesús me ha dicho
33:07
hija mía el hielo en mi voluntad es más ardiente que el fuego que te
33:13
impresionaría más ver que el hielo tiene el y tú de quemar y de destruir
33:19
cualquier cosa que lo pueda tocar o el fuego que convierte las cosas en fuego
33:26
ciertamente que el hielo a hija mía en mi voluntad las cosas cambian naturaleza
33:33
así que el hielo en mi voluntad tiene virtud de destruir cualquier cosa que no
33:39
sea digna de mi santidad y vuelve al alma pura nítida y santa tal como me
33:46
gusta a mí no según le gusta ella esta es la ceguera de las criaturas y
33:53
aún de aquellas que se dicen buenas al sentirse frías miserables débiles
34:00
oprimidas y demás y por cuanto más se sienten mal tanto más se agazapan en su
34:07
voluntad y se tejen un laberinto para envolverse de más en sus males
34:14
en vez de dar un salto a mi voluntad donde encontrarían el hielo fuego la
34:20
miseria riqueza la debilidad fortaleza la opresión alegría pero creo que
34:29
también aquí el ejemplo que pone es interesante que le impresionaría que nos
34:36
impresiona alguien más el fuego que todo lo consume o sea que eso es eso es
34:42
natural no frente o el hielo que consume que destruye también lógicamente el
34:50
hielo porque va contra su propia naturaleza no es de quemar no es de
34:58
consumir entonces a qué se está refiriendo el
35:03
hielo del alma cuando está sin fervor o sea está fría pero que con la voluntad
35:11
nos forzamos a hacer lo que debemos hacer a pesar a
35:17
leer a girar o sea vivir en este ambiente de la divina voluntad en ese
35:23
momento es esa alma que se está forzando a sí misma sin fervor sin nada en su
35:31
naturaleza que la orilla eso pero está cumpliendo
35:36
lógico en ese momento dios ve aquello y
35:41
la toma como lo más como diríamos bello como lo más hermoso
35:48
para él y no lo otro no lo otro que el alma cuando esta fervorosa se acerca y
35:56
cuando no está fervorosa el no se acerca después del ancla y bajó de la criatura
36:03
con esa rodeada de cosas del mundo que de repente pues pues si no está muy habitada se puede salir pero en el
36:10
momento recuerda que debe estar sumergida en la divina voluntad de a pesar de todos los distractores y de
36:17
todo lo que hay a su alrededor se vuelve a sumergir en las divina bolsas ese es el alma está cumpliendo con su
36:24
deber y no importa si está con fervor o no pero está en su lugar en donde debe
36:31
estar así que bueno este es el punto importante el alma cuando está fría
36:38
cuando no siente ese impulso es cuando más le puede agradar
36:45
interesante porque muchas veces nosotros no queremos tener distractores o decimos
36:52
ay no quisiera aquí porque hay esto el otro y pues es ahí donde de veras debemos de hacer la voluntad de dios eso
36:59
no lo sentimos como luisa repito muchas veces que le dije a jesús pues se ha
37:06
alejado no he venido a visitarme y él dice pues aquí está todo el tiempo pero
37:11
no tú eres mi querido ya que no has venido a mi hija sí así que bueno amigos
37:17
pues convirtamos este hielo de nuestras emociones este hielo de nuestro
37:23
temperamento que a veces está totalmente alejado de dios
37:29
hagamos el esfuerzo convirtamos en un hielo que queme y en lo que consume pero
37:37
para eso se necesita vencer nuestra voluntad se necesita hacer un esfuerzo
37:43
tremendo porque no nos nace el acercar
37:48
medios y el rezo la meditación la lectura en esos momentos es un verdadero
37:57
martirio así que ese grupo
38:03
dice yo con toda intención las hago sentir así de mal para darles en mi
38:11
voluntad lo contrario de los males que tienen pero las criaturas no queriéndolo
38:17
entender de una vez para siempre echan al vacío a mis designios sobre ellas que
38:24
se verá qué ceguera otro día jesús me dijo hija mía mira de que se nutre quien
38:32
hace mi voluntad entonces yo veía un sol que expandía innumerables rayos tan
38:39
espléndido que el nuestro parecía apenas una sombra y pocas almas sumergidas en
38:44
esta luz y estaban con la boca en estos rayos como si fueran pechos para ma para
38:49
mamar ajenas a todas las demás cosas como si nada hicieran y mientras parecía
38:56
que hacían nada de ella salía todo el obrar divino y siempre amable jesús ha
39:02
agregado has visto la felicidad de quien hace mi voluntad y como sólo de estas
39:08
almas la repetición de mis obras así que quien hace mi voluntad se nutre de luz o sea
39:17
de mí y mientras hace nada hace todo por eso puede estar segura que lo que piensa
39:25
obra y dice ese efecto del alimento que toma o sea que todo es fruto de mi querer
39:35
bueno creo que también es bastante claro claro y vuelve a repetir mientras parece
39:42
que no hacen nada hacen todo eso lo repiten mucho jesús de nazaret la que se dice que no hace nada pues porque no son
39:51
nuestros nombres o ser más exactos no sobran externas o no son acciones que se
39:57
muestren en el mundo sino son acciones interiores en donde el alma uniéndose a
40:03
la divina voluntad empieza a hacer sus actos comunes el parpadeo el caminar el
40:10
respirar el latir cosas que no son para mostrarse afuera pero eso lo
40:18
empieza a hacer en la divina voluntad y empieza a hacer vida divina así que eso
40:24
es enorme es como lo que hablábamos al principio del ver el tamaño de la virgen y no hizo
40:34
aparentemente afe por fuera y por dentro todo lo que hizo y no dio discursos no
40:42
aparecía por ningún lado no abandona una orden no fundó no hizo fundaciones mejor
40:47
nada entonces el alma que vive en la divina voluntad es el alma que parece
40:53
que no hace nada pero no hace todo lo hace todo porque
40:59
estando en la divina voluntad abarca a todos es se vuelve se difunde en la
41:06
infinitud de esta divina voluntad y toma todas las todas las acciones de ella las
41:14
toma como propias para llevarlas a cabo ella misma así que bueno es enorme
41:21
entre el alma y dios es bueno seguimos con la siguiente lectura es la 11 49 de
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marzo 21 de 1913 el abandono del alma en
41:33
la voluntad de dios es obvio para jesús esto es la creación el aire de las almas
41:41
continuando mi habitual estado estaba diciendo al dulce jesús que tuviera bien
41:46
hacerme participar en sus penas y él me ha dicho hija mía el opio del alma es mi
41:54
voluntad mi opio es la voluntad del alma abandonada en la mía unida al puro amor
42:02
este opio el alma me da tiene la virtud de que las espinas pierdan en mí la
42:10
virtud de pinchar los clavos de perforar las llagas de dar dolor todo me calma y
42:17
adormece así que si tú me has dado el opio como quieres que te haga parte de
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mis penas si no las tengo para mí menos para ti eso sí que no tengo penas porque
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no tienen penas porque porque ya el descansa en el alma que está viviendo en
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su voluntad si ese es el opio para él porque encuentro en ese alma todo lo que decide
42:43
encontrar en todas las almas empieza a encontrar un respiro pero un respiro
42:49
divino en todas las almas que es puesto por el alma que vive en la divina voluntad
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empieza a tomar a recibir un latido pero un latido que late en su voluntad y que
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se extiende a toda la humanidad pero en ese momento nada más es aquella criatura el que lo está viviendo y así por el
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estilo en latidos en pasos en obras pensamientos palabras entonces jesús en
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vez de que en un pensamiento humano sienta una espina que le traspasa siente
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que incluso en un alivio y yo diría que le quitan una espina porque es el alma
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extendiendo su pensamiento en la divina voluntad en todos los pensamientos y así
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por el estilo así que es un opio múltiple es un opio donde se va a dormir
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la criatura y se va a dormir el anestesiólogo
43:50
todos y todos van a quedar descansados en privado descansando cuatro son amor
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no despierta temprano pero sí descansando y en ese momento
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no tenemos esta maravilla en que el hombre se vuelve alguien que logra curar
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aliviar a su dios dice y yo a jesús como te sabe salir
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parece que quieres jugar y para no contentar metes a fast con esas palabras
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y qué y qué relación tan bonita entre esos
44:32
llegan en la revisión de la confianza total una confianza que a veces
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parecería irrespetuosa sí pero esa es la muestra de cómo deberíamos de actuar
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hacia jesús o sea con esa naturalidad con esa entrega de hermano a hermano de
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hijo a padre si el esposo o esposa esposa de igual a igual pero una
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relación de amor totalmente así extrema y el día que logremos tener esa relación
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ese día lograremos conocer verdaderamente jesús porque solamente el
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amor descubre el amor que hay un refrán por ahí que dicen que el león cree que
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todos son de su condición que nos quiere decir eso que lo mejor no
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nos intimidamos con jesús porque pues al refrán que quiere decir que
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juzgar según que según lo que el segundo que les cree que todos los demás
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sí sí una criatura es desconfiada piensa que todos son desconfiados si una
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criatura es este no sea agresiva si una criatura es doble o sea tiene dobleces
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es fingida y piensa que todos son igual aquí aplicado a jesús qué será
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pues que por eso no si no lo amamos verdaderamente no le podemos tener esa confianza que debemos entender que tal y
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como como él es debemos ser nosotros sí y que no es no es un refrán que se puede
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establecer en con dios yo pienso que jesús debe ser como yo ya me equivoqué
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porque no me estoy reconociendo en él y entonces estoy pensando que él es igual
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que yo cuando que yo soy el igual a él y él se pone en un nivel donde debemos ser
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así es y no al revés porque nosotros lo vemos y a veces pensamos que él debería
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de ser igual que nosotros y terrible error nosotros debemos conformarnos a
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ver si nos abre un caminito a nuestra altura así es si él mismo dice no las
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almas tengan que tienen más confianza pues son mi corona inclusive
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es un misericordia no es en las almas que más confían en mí son las que yo me vuelco totalmente en mi misericordia
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white y dice y él no no es verdad es exactamente así tengo
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necesidad de mucho opio y te quiero tan abandonada en mí que no te sienta más a
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ti misma así que no reconocer más quién eres tú sino que solamente me reconocerá
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mi gente esto es otra cosa maravillosa o sea lo que lo que jesús va buscando es
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encontrarse a sí mismo en el alma y en alguna lectura de las anteriores no
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recuerdo exactamente en qué programa lo vimos cuando jesús le dice si quieres
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reconocerte ven a reconocerte en mí puede pasar
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deporte si te reconoces en ti te vas a equivocar claro porque si se refugió me
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reconozco en mí mismo voy a reconocer al hombre caído voy a reconocer al hombre
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ausente de la gracia ausente de la vida divina ausente de la voluntad divina por
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lo tanto me voy a equivocar si porque ese no soy yo que ese es el punto de en
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donde vivimos actualmente el hombre si se reconoce en sí mismo
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por lo tanto se equivocan así que tratemos de reconocernos en que
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sus tratemos de ir a él verlo analizarlo y decir quién es él para saber quién
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debo ser yo y entonces estar totalmente ya en unidad
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y que él cuando venga ya no me vea a mí sino se vea a él
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el punto es que dios menos que hablar
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así que te diré que eres mi alma mi carné mis huesos
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en estos tiempos tengo necesidad de mucho opción porque si me despierto en
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diluvio ha de caer los flagelos y ha desaparecido en diluvio
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si me despierto que está que que podríamos sacar de esto
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pues que es reposo en el alma que vive su voluntad y dice bueno porque si
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volteó a ver cómo están las cosas todo
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exactamente así está la lastra un alma en la divina voluntad para hacer que
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jesús se distraiga de la justicia que jesús se adentre en aquella alma
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encontrando todo lo que él quiere encontrar y entonces todo lo demás todos
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los castigos los flagelos tendrán que disminuir que será cuando no sea una alma
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cuando sean muchas doctor conocían muchas y 15 15 50 mil lo que vamos a
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tratar distraído que él ya no va a pensar más en los flagelos en los
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flagelos tendrán que disminuir forzosamente ante la presencia de almas
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que se han entregado a vivir en la divina voluntad así que bueno vale la
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pena en el entenderlo sobre todo en estos momentos que vivimos de
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incertidumbre de si vendrán o vendrá en donde hay tantísima yo diría mala
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información y estamos todos atentos a eso qué va a suceder sucederá o no quién
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sabe sólo dios no solo dios lo conoce y las almas viven en su voluntad no tienen por qué preocuparse clara na no hay
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alrededor y carlos a crecer en dado porque ahí está una de las razones a la
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vez dice poco después ha regresado y agregado
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hija mía muchas veces sucede a las almas lo que sucede en el aire
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el aire por los hedores que exhala la tierra se ensucia y se siente un aire
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pesado oprimente i naw se ande de modo que son necesarios los vientos para
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limpiar el aire de manera que purificado el aire se respira después un
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vientecillo finísimo que se estaría la boca abierta para respirar este aire
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purificado todo esto sucede en las almas muchas
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veces la complacencia la estima propia el yo y todo lo que es humano ensucia en
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el aire del alma y yo me veo obligado a mandarles el viento de la frialdad el
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viento de la tentación de la aridez de la calumnia de modo que estos vientos
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eran porque eso es también es impactante lo que se está diciendo
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que dijo y pues que nos va a mandar lo necesario para
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para regresar excepto cuando ve que el hombre que
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cuando ésta esté
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cuando el hombre empieza a salir se
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empieza a estar llevando una vida totalmente personal sin dios y en ese
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momento dios se ve casi casi obligado a mandarle estas cosas a mí me llama mucho
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la atención porque dice bueno la frialdad de acuerdo estamos de acuerdo
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la tentación dice pero la tentación la tentación y según entendemos dios no nos
53:51
puede tentar pero sí nos puede mandar la tentación y que permite que no así es y
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usarían demonio igual que lo usó con luisa
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no seas dándole oportunidad del demonio de poderla atacar y de poderla sacar
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incluso de la divina voluntad si es que puede que luisa se dejan entonces esto
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es importante realmente a veces todo lo que nos parece como malo como algo
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nocivo que nos estamos saliendo que estamos fuera del demonio del demonio
54:31
este me ataca a veces son estrategias del mismo dios para hacerme regresar y
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para hacerme más fuerte o sea para hacer más 40 más efecto que también manda el viento de la
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calumnia para bajarnos de nuestro pedestal
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dice de modo que estos vientos limpian el aire del alma y la purifican la
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reducen a la nada y la nada abre la puerta al todo adiós y el todo hace
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soplar tantos dientes y los perfumados de modo que a boca abierta toma este
55:15
aire y la deja toda santificada estas son cosas para purificar al alma
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para hacerla más fuerte a veces bueno esto el ejemplo lo tenemos
55:30
en luis san luís a jesús le dice que para purificarla del todo necesita
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ponerla en la batalla y necesita ponerla en batalla con el enemigo
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y ceses falta de lógico o sea cuando oye que la van a poner a pelear con el
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demonio pues le da temor sin embargo jesús los tranquilice le dice no te
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pudres yo estoy contigo el que lavaba el que va a vencer al demonio soy yo en ti en fin y le dan los lineamientos
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pero lo importante es que esto puede ser provocado por él
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eso es lo interesante cuando nosotros nos decidimos a vivir en
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dios y para dios generalmente estamos
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diciéndole dios sabes que toma mi vida haz con ella lo que quieras entonces
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jesús nos toma la palabra y dice bueno un alma que quiere vivir de mi voluntad y nos empieza a mandar lo necesario
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pero cuando esto necesario llega inmediatamente nos asusta y corremos a
56:45
pedirle que nos lo quiten y entonces jesús dice esta criatura está
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loca primero me pide algo y ya que yo le
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estoy proporcionando todos los medios para llevarla al punto donde debe estar
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ahora viene y me pide que se lo quite y les lógico este es el temor inmenso
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que tenemos al al sufrimiento a ese momento de dolor que nosotros no
57:17
queremos nada y pensamos que dios está para brindarnos toda la ayuda necesaria
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para quitarnos el dolor y aquí lo que nos está diciendo es no a
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mí lo que me interesa es el alma me interesa tu alma alejandro y te voy a
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mandar e incluso sufrimiento tentaciones para que te fortalece en tu interior
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así pues aquí entienden muchas cosas así es como el padre con el bebé que pues si
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un padre no lo deja que se caiga o que opera mejor sigue diciendo meter la mano
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ahí el niño pues bueno de la garra para que no la mitad la mejora niño nunca va aprendiendo a través de esas caídas y de
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esas experiencias el niño va a aprender y se va a fortalecer y el mismo papel lo puede poner en situaciones de un poquito
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mayor dificultad para que el niño vaya generando habilidades en su interior que
58:20
le permitan desarrollarse



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11-48 Marzo 16, 1913

El fervor en rezar. El hielo en la Voluntad de
Dios es fuego. Alimento de las almas.

(1) Escribo pequeñas cositas que el bendito Jesús me ha dicho en todos estos días
pasados. Recuerdo que me sentía indiferente, fría, pero a pesar de eso hacía lo que es mi
costumbre hacer, y pensaba para mí: “¿Quién sabe cuanta gloria de más daba a Nuestro
Señor cuando me sentía al contrario de como me siento hoy?” Y Jesús bendito me ha dicho:
(2) “Hija mía, cuando el alma reza con fervor es el incienso con humo, en cambio cuando
reza fría, pero sin que haya hecho entrar en ella alguna cosa extraña a Mí, es el incienso sin
humo; así que el uno o el otro me son agradables, pero más el incienso sin humo,porque el
humo da siempre alguna molestia a los ojos”.
(3) Sintiéndome igual, el amable Jesús me ha dicho:
(4) “Hija mía, el hielo en mi Voluntad es más ardiente que el fuego. ¿Qué te impresionaría
más, ver que el hielo tiene virtud de quemar y de destruir cualquier cosa que lo pueda tocar, o
el fuego que convierte las cosas en fuego? Ciertamente que el hielo. ¡Ah! hija mía, en mi
Voluntad las cosas cambian naturaleza, así que el hielo en mi Voluntad tiene virtud de destruir
cualquier cosa que no sea digna de mi santidad, y vuelve al alma pura, nítida y santa, tal como
me gusta a Mí, no según le gusta a ella. Ésta es la ceguera de las criaturas, y aun de aquellas
que se dicen buenas, al sentirse frías, miserables, débiles, oprimidas y demás, y por cuanto
más se sienten mal, tanto más se agazapan en su voluntad y se tejen un laberinto para
envolverse de más en sus males, en vez de dar un salto a mi Voluntad donde encontrarían el
hielo fuego, la miseria riqueza, la debilidad fortaleza, la opresión alegría. Yo con toda intención las hago sentir así de mal, para darles en mi Voluntad lo contrario de los males que tienen, pero las criaturas no queriéndolo entender de una vez para siempre, echan al vacío mis designios sobre ellas. ¡Qué ceguera! ¡Qué ceguera!”

(5) Otro día Jesús me dijo:
(6) “Hija mía, mira de qué se nutre quien hace mi Voluntad”.
(7) Entonces yo veía un sol que expandía innumerables rayos, tan espléndido, que el
nuestro parecía apenas una sombra, y pocas almas sumergidas en esta luz, y estaban con la
boca en estos rayos como si fueran pechos para mamar, ajenas a todas las demás cosas,
como si nada hicieran, y mientras parecía que hacían nada, de ellas salía todo el obrar divino.
Mi siempre amable Jesús ha agregado:
(8) “¿Has visto la felicidad de quien hace mi Voluntad, y cómo sólo de estas almas sale la
repetición de mis obras? Así que quien hace mi Voluntad se nutre de luz, o sea de Mí, y
mientras hace nada hace todo, por eso puede estar segura que lo que piensa, obra y dice es
efecto del alimento que toma, o sea, que todo es fruto de mi Querer”.
+ + + +


11-49 Marzo 21, 1913

El abandono del alma en la Voluntad de Dios
es opio para Jesús. El aire de las almas.



(1) Continuando mi habitual estado, estaba diciendo al dulce Jesús que tuviera a bien
hacerme participar en sus penas, y Él me ha dicho:
(2) “Hija mía, el opio del alma es mi Voluntad, mi opio es la voluntad del alma abandonada
en la mía, unida al puro amor. Este opio que el alma me da tiene la virtud de que las espinas
pierdan en Mí la virtud de pinchar, los clavos de perforar, las llagas de dar dolor, todo me
calma y adormece, así que si tú me has dado el opio, ¿cómo quieres que te haga parte de mis
penas? Si no las tengo para Mí menos para ti”.
(3) Y yo: “Ah Jesús, cómo te sabes salir, parece que quieres jugar y para no contentarme te
zafas con esas palabras”.
(4) Y Él: “No, no, es verdad, es exactamente así. Tengo necesidad de mucho opio, y te
quiero tan abandonada en Mí que no te sienta más a ti misma, así que no reconoceré más
quién eres tú, sino que solamente me reconoceré a Mí en ti, así que te diré que eres mi alma,
mi carne, mis huesos. En estos tiempos tengo necesidad de mucho opio, porque si me
despierto, en diluvio haré caer los flagelos”.
(5) Y ha desaparecido. Poco después ha regresado y ha agregado:
(6) “Hija mía, muchas veces sucede a las almas lo que sucede en el aire: El aire, por los
hedores que exhala la tierra se ensucia y se siente un aire pesado, oprimente y nauseante, de
modo que son necesarios los vientos para limpiar el aire, de manera que purificado el aire se respira después un vientecillo finísimo, que se estaría a boca abierta para respirar este aire
purificado. Todo esto sucede en las almas, muchas veces la complacencia, la estima propia, el yo y todo lo que es humano ensucian el aire del alma, y Yo me veo obligado a mandarles el
viento de la frialdad, el viento de la tentación, de la aridez, de la calumnia, de modo que estos
vientos limpian el aire del alma y la purifican, la reducen a la nada, y la nada abre la puerta al
Todo, a Dios, y el Todo hace soplar tantos vientecillos perfumados, de modo que a boca
abierta toma este aire y la deja toda santificada”.
+ + + +


VOL 11-50 Marzo 24, 1913

Jesús es el contento de los contentos.




(1) Sentía un cierto descontento por las privaciones de mi siempre amable Jesús, y Él en
cuanto ha venido me dijo:(2) “Hija mía, ¿qué haces? Yo soy el contento de los contentos; estando en ti y sintiendo algunos descontentos vengo a reconocer que eres tú, y por lo tanto no me reconozco solo en ti, porque los descontentos son parte de la naturaleza humana, no de la divina, mientras que mi Voluntad es que lo humano no exista más en ti, sino sólo mi Vida Divina”.
NO QUIERE RECONOCER NINGUN ESFUERZO DE LA VOLUNTAD HUMANA. HACEMOS TODO, PORQUE NOS ENVUELVE LA D.V EN SU ACTO UNICO 
(3) Agrego que pensaba entre mí en la dulce Mamá, y Jesús me ha dicho:
(4) “Hija mía, a mi querida Mamá nunca se le escapó el pensamiento de mi Pasión, y a
fuerza de repetirla se llenó toda, toda de Mí. Así sucede al alma, a fuerza de repetir lo que Yo
sufrí viene a llenarse de Mí”.
LA VIDA DE JESUS, ES UN SUFRIMIENTO PORQUE NOS CONCIBE JUNTO CON EL.SI JESUS NO VIENE A PADECER DIOS NO IBA A SOSTENER LA CREACION. SI TENEMOS ALGO, LO TENEMOS GRACIAS A LA PASION DE JESUS, REPASANDO LA PASION, VOY PENETRANDO MAS EN JESUS. JESUS REHACE TODO LO DE LA CREACION, GRACIAS A JESUS PODRIAMOS LLEGAR AL REINO DE DIOS.INVOLUCRARSE EN LA PASION DE JESUS ES MUY NECESARIO, PARA RESURGIR EN CADA ACTO, RESUCITAR A CADA ACTO DIVINO
LEER LAS HORAS DE LA P. CON LAS MISMAS INTENCIONES DE JESUS, DESDE SUS MISMAS INTENCIONES
+ + + +

VOL 11-51 Abril 2, 1913

El alma que hace la Voluntad de Dios es su respiro. 

(1) Estando toda afligida por las privaciones de mi dulce Jesús, Él ha venido por detrás de
mis hombros y pasando una mano por delante de mi boca, me ha alejado las sábanas que
estaban tan cerca de mí que me impedían respirar libremente, y después me ha dicho:
(2) “Hija mía, quien hace mi Voluntad es mi respiro, y conteniendo mi respiro todos los
respiros de las criaturas, desde dentro del alma que hace mi Voluntad suministro el respiro a
todos, he aquí porqué te he alejado las sábanas, porque me sentía también Yo obstaculizada
la respiración”.JESUS Y LUISA ESTAN TAN UNIDOS, TU RESPIRO ES EL MIO Y MI RESPIRO ES EL TUYO. JESUS QUIERE ESTAR FUNDIDO EN NOSOTROS. SENTIRAS TODO LO MALO,EL DESCUIDO DE LAS CRIATURAS  DESAMOR, DOLOR, EN ESE MOMENTO ABANDONATE NO LO TOMES COMO TUYO TOMA COMO UNA PARTICIPACION CONMIGO.
 (3) Y yo: “¡Ah! Jesús, ¿qué dices? Yo más bien siento que me has dejado y que has
olvidado tantas promesas que me has hecho”.
(4) Y Él: “Hija mía, no me digas eso pues me ofendes y me forzas a hacerte probar en
verdad lo que significa dejarte”.
(5) Después ha agregado con toda dulzura: “Quien hace mi Voluntad representa a lo vivo el
periodo de mi Vida en la tierra, que mientras externamente parecía hombre, al mismo tiempo
era siempre el Hijo amado de mi querido Padre. Así el alma que hace mi Voluntad,
externamente tiene la piel de la humanidad, pero por dentro se encuentra mi persona,
inseparable como Yo en el Amor y en la Voluntad de la Trinidad Sacrosanta, así que la
Divinidad dice: Ésta es otra hija que tenemos sobre la tierra, por amor a ella sostengamos la
tierra, porque hace en todo nuestras veces”.

LO MISMO LE DEBE PASAR A LA CRIATURA, JESUS NOS FUNDE CON EL, UN JESUS MARIA BERNARDITA, ES LLEVAR A LA CRIATURA A UN PUNTO DE ORIGEN
UN ALMA QUE VIVE EN LA DV ES LA QUE LOGRA LA MANUTENCION DE TODA LA HUMANIDAD. LA VIRGEN MARIA FUE Y ALGUNAS ALMAS VICTIMAS. JESUS SE APOYA EN LAS ALMAS QUE VIVEN EN D V, SON LAS QUE PUEDEN MITIGAR, GRACIAS A ELLAS SE PUEDE DISMINUIR TODOS LOS CASTIGOS PORQUE ESTAMOS REPITIENDO LA VIDA DE UN ALMA VICTIMA POR EXCELENCIA QUE ES JESUS 
+ + + +

11-52 Abril 10, 1913

Efectos del ejercicio de las horas de la Pasión.

(1) Esta mañana mi siempre amable Jesús ha venido, y estrechándome a su corazón me ha
dicho:
(2) “Hija mía, quien piensa siempre en mi Pasión forma en su corazón una fuente, y por
cuanto más piensa en ella, tanto más esta fuente se agranda, y como las aguas que brotan
son aguas comunes a todos, así esta fuente de mi Pasión que se forma en el corazón sirve
para bien del alma, para gloria mía y para bien de las criaturas”.
(3) Y yo: “Dime bien mío, ¿qué cosa darás en recompensa a aquellos que harán las horas
de la Pasión como Tú me las has enseñado?”
(4) Y Él: “Hija mía, estas horas no las consideraré como cosas vuestras, sino como hechas por Mí, os daré mis mismos méritos como si Yo estuviera sufriendo en acto mi Pasión y los mismos efectos según las disposiciones de las almas, esto en la tierra, premio mayor no
podría darles; luego en el Cielo a estas almas me las pondré de frente, saeteándolas con
saetas de amor y de contentos por cuantas veces han hecho las horas de mi Pasión, y ellas
me saetearán a Mí. ¡Qué dulce encanto será esto para todos los bienaventurados!”
(5) Después ha agregado: “Mi Amor es fuego, pero no como el fuego material que destruye
las cosas y las convierte en cenizas, mi fuego vivifica, perfecciona, y si quema y consume lo
hace con todo lo que no es santo, los deseos, los afectos, los pensamientos que no son
buenos; esta es la virtud de mi fuego: Quema el mal y da vida al bien; así que si el alma no
siente en sí ninguna tendencia al mal, puede estar segura de que está en ella mi fuego, pero si
siente en sí fuego y mezcla de mal, hay mucho que dudar que sea mi verdadero fuego”.
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11-53 Mayo 9, 1913

Jesús y su Mamá fueron inseparables. Esto les
sucede también a las almas cuando están
verdaderamente unidas con Jesús.

(1) Mientras rezaba estaba pensando en el momento cuando Jesús se despidió de la Madre
Santísima para ir a sufrir su Pasión, y decía entre mí: “¿Cómo es posible que Jesús se haya
podido separar de la querida Mamá, y Ella de Jesús?” Y el bendito Jesús me ha dicho:
(2) “Hija mía, ciertamente que no podía haber separación entre Yo y mi dulce Mamá, la
separación fue sólo aparentemente, Yo y Ella estábamos fundidos juntos, y era tal y tanta la
fusión que Yo quedé con Ella, y Ella vino Conmigo, así que se puede decir que hubo una
especie de bilocación. Esto sucede también a las almas cuando están unidas verdaderamente
Conmigo, y si rezando hacen entrar en sus almas como vida la oración, sucede una especie
de fusión y de bilocación, Yo dondequiera que me encuentre las llevo Conmigo y Yo quedo
con ellas.
(3) Hija mía, tú no puedes comprender bien lo que fue mi querida Mamá para Mí. Yo,
viniendo a la tierra no podía estar sin Cielo, y mi Cielo fue mi Mamá. Entre Yo y Ella pasaba tal
electricidad, que ni siquiera un pensamiento hubo en Ella que no lo tomara de mi mente, y este tomar de Mí la palabra, y la voluntad, y el deseo, y la acción, y el paso, en suma, todo,
formaba en este Cielo el sol, las estrellas, la luna y todos los gozos posibles que puede darme
la criatura y que puede ella misma gozar. ¡Oh cómo me deleitaba en este Cielo, cómo me
sentía consolado y rehecho de todo! También los besos que me daba mi Mamá encerraban el
beso de toda la humanidad y me restituían el beso de todas las criaturas; en todo me sentía a
mi dulce Mamá, me la sentía en el respiro, y si era afanoso me lo aliviaba; me la sentía en el
corazón, y si estaba amargado me lo endulzaba; en el paso, y si estaba cansado me daba
aliento y reposo; ¿y quién puede decirte como me la sentía en la Pasión? En cada flagelo, en
cada espina, en cada llaga, en cada gota de mi sangre, en todo me la sentía y me hacía el
oficio de mi verdadera Madre. ¡Ah, si las almas me correspondieran, si todo tomaran de Mí,
cuántos cielos y cuántas madres tendría sobre la tierra!” 

11-53 Mayo 9, 1913

 Jesús y su Mamá fueron inseparables.

 Esto les sucede también a las almas cuando están verdaderamente unidas con Jesús. (1) Mientras rezaba estaba pensando en el momento cuando Jesús se despidió de la Madre Santísima para ir a sufrir su Pasión, y decía entre mí: “¿Cómo es posible que Jesús se haya podido separar de la querida Mamá, y Ella de Jesús?” Y el bendito Jesús me ha dicho: (2) “Hija mía, ciertamente que no podía haber separación entre Yo y mi dulce Mamá, la separación fue sólo aparentemente, Yo y Ella estábamos fundidos juntos, y era tal y tanta la fusión que Yo quedé con Ella, y Ella vino Conmigo, así que se puede decir que hubo una especie de bilocación. Esto sucede también a las almas cuando están unidas verdaderamente Conmigo, y si rezando hacen entrar en sus almas como vida la oración, sucede una especie de fusión y de bilocación, Yo dondequiera que me encuentre las llevo Conmigo y Yo quedo con ellas. (3) Hija mía, tú no puedes comprender bien lo que fue mi querida Mamá para Mí. Yo, viniendo a la tierra no podía estar sin Cielo, y mi Cielo fue mi Mamá. Entre Yo y Ella pasaba tal electricidad, que ni siquiera un pensamiento hubo en Ella que no lo tomara de mi mente, y este tomar de Mí la palabra, y la voluntad, y el deseo, y la acción, y el paso, en suma, todo, formaba en este Cielo el sol, las estrellas, la luna y todos los gozos posibles que puede darme la criatura y que puede ella misma gozar. ¡Oh cómo me deleitaba en este Cielo, cómo me sentía consolado y rehecho de todo! También los besos que me daba mi Mamá encerraban el beso de toda la humanidad y me restituían el beso de todas las criaturas; en todo me sentía a mi dulce Mamá, me la sentía en el respiro, y si era afanoso me lo aliviaba; me la sentía en el corazón, y si estaba amargado me lo endulzaba; en el paso, y si estaba cansado me daba aliento y reposo; ¿y quién puede decirte como me la sentía en la Pasión? En cada flagelo, en cada espina, en cada llaga, en cada gota de mi sangre, en todo me la sentía y me hacía el oficio de mi verdadera Madre. ¡Ah, si las almas me correspondieran, si todo tomaran de Mí, cuántos cielos y cuántas madres tendría sobre la tierra!” 
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11-54 Mayo 21, 1913 

Cómo se forma la verdadera consumación.



 (1)Encontrándome en mi habitual estado, mi siempre amable Jesús me ha dicho: (2) “Hija mía, Yo quiero la verdadera consumación en ti TODO ESTA HECHO LO QUE SE EMPEZO, CUANDO SE LLEGA AL PUNTO INICIAL AL PUNTO DESEADO POR DIOS  en ti, no fantástica sino verdadera, pero en modo simple y factible. Supón que te viniera un pensamiento que no es para Mí, tú debes destruirlo y sustituirlo con el divino, y así habrás hecho la consumación del pensamiento humano y habrás adquirido la vida del pensamiento divino; así también si el ojo quiere mirar alguna cosa que me disgusta o que no se refiere a Mí, y el alma se mortifica, ha consumado el ojo humano y ha adquirido el ojo de la Vida Divina, y así el resto de tu ser. ¡Oh!, Cómo estas nuevas Vidas Divinas me las siento correr en Mí y toman parte en todo mi obrar, amo tanto estas vidas, que por amor de ellas cedo a todo. Estas almas son las primeras delante de Mí, y si las bendigo, a través de ellas vienen bendecidas las demás; son las primeras beneficiadas, amadas, y por medio de ellas vienen beneficiadas y amadas las demás”
BENDICION ES UNA CONFIRMACION DE LO QUE DIOS CREO EN EL PRINCIPIO, DIOS  NOS CONFIRMA QUE FUIMOS  , PARA SER MEJANTE A EL ,PODEMOS ADQUIRIR LA VOLUNTAD  Y VD, SOMOS PARTE DE EL ES LA CONFIRMACION DE DIOS TODO LO QUE CREE ES TUYO LO TIENES SI LO QUIERES



11-55 Junio 12, 1913
La Santísima Trinidad en las almas. 

(1) Mientras rezaba estaba uniendo mi mente a la de Jesús, mis ojos a los de Jesús, y así de todo lo demás, tratando de hacer lo que hacía Jesús con su mente, con sus ojos, con su boca, con su corazón, y así de todo de todo lo demás, y como parecía que la mente de Jesús, sus ojos, ES LA DEFINICION DE VIVIR EN LA D.V.JESUS VEIA SOLO DOS MIRADAS EL PADRE Y LA FAMILIA HUMANA 
etc., se difundían para bien de todos, así parecía que yo uniéndome y ensimismándome con Jesús me difundía también para bien de todos. Entonces pensaba entre mí: “¿Qué meditación es ésta? ¿Qué oración? ¡Ah, no soy buena para nada, no sé ni siquiera meditar nada!” Pero mientras esto pensaba, mi siempre amable Jesús me ha dicho: (2) “Hija mía, ¿cómo es que te afliges por esto? En vez de afligirte deberías alegrarte, porque cuando tú meditabas y tantas bellas reflexiones surgían en tu mente, tú no hacías otra cosa que tomar de Mí parte de mis cualidades y de mis virtudes; ahora, habiéndote quedado sólo el poder unirte y ensimismarte a Mí, tomas de Mí todo, y no siendo buena para nada, Conmigo eres buena para todo, porque Conmigo quieres el bien de todos, y sólo con el desear, el querer el bien, produce en el alma una fortaleza que la hace crecer y la fija en la Vida Divina. Además, con unirse y ensimismarse Conmigo, se une con mi mente, y así tantas vidas de pensamientos santos produce en las mentes de las criaturas; conforme se une con mis ojos, así produce en las criaturas tantas vidas de miradas santas; así si se une con mi boca dará vida a las palabras; si se une a mi corazón, a mis deseos, a mis manos, a mis pasos, así a cada latido dará una vida, vida a los deseos, a las acciones, a los pasos, pero vidas santas, porque conteniendo en Mí la potencia creadora, junto Conmigo el alma crea y hace lo que hago Yo. Ahora, esta unión Conmigo, parte por parte, mente por mente, corazón por corazón, etc., produce en ti, en grado más alto, la Vida de mi Voluntad y de mi Amor, y en esta Voluntad viene formado el Padre, en el Amor el Espíritu Santo, y del obrar, de las palabras, de las obras, de los pensamientos y de todo lo demás que puede salir de esta Voluntad y de este Amor viene formado el Hijo, y he aquí la Trinidad en las almas, así que si debemos obrar, es indiferente obrar en la Trinidad en el Cielo o en la Trinidad de las almas en la tierra. He aquí el por qué voy quitándote todo lo demás, si bien cosas buenas y santas, para poderte dar lo más bueno y lo más santo, que soy Yo mismo, y poder hacer de ti otro Yo mismo, en cuanto a criatura es posible. Creo que no te lamentarás más, ¿no es verdad?” (3) Y yo: “¡Ah, Jesús, Jesús!, yo en cambio siento que me he hecho mala, mala, y el mayor mal es que no sé encontrar esta maldad mía, porque encontrándola, al menos haría cuanto puedo para quitarla”. (4) Y Jesús: “Basta, basta, quieres adentrarte demasiado en el pensamiento de ti misma, piensa en Mí y Yo pensaré en tu maldad, ¿has entendido?” 
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11-56 Junio 24, 1913 (Sin título)
 (1) El alma que no apetece el bien, siente como una náusea y un rechazo de dicho bien, y por eso esas almas son el rechazo de Dios

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Vol. 11-57 Agosto 20, 1913
 Para vivir en la Divina Voluntad, la vida de la propia voluntad debe terminar.

 (1) Mientras rezaba veía en mí a mi siempre amable Jesús y a otras almas en torno a mí, las cuales decían: “Señor, todo has puesto en esta alma”. Y extendiendo sus manos hacia mí me decían: “Ya que Jesús está en ti, y con Él todos los bienes, toma y danos a nosotras”. Yo he quedado confundida, y el bendito Jesús me ha dicho: (2) “Hija mía, en mi Voluntad están todos los bienes posibles, y el alma que vive en Ella es necesario que esté con confianza obrando junto Conmigo como dueña. Todo esperan las criaturas de esta alma, y si no lo tienen se sienten defraudadas; ¿y cómo puede dar si no está con toda confianza obrando junto Conmigo? Por eso al alma que vive en mi Voluntad le es necesaria la confianza para dar, la simplicidad para comunicarse a todos, con el desinterés de sí para poder vivir toda para Mí y para el prójimo. Tal soy Yo”. (3) Luego ha agregado: “Hija mía, a quien en verdad hace mi Voluntad le sucede como al árbol injertado, que la fuerza del injerto tiene virtud de hacer destruir la vida del árbol que recibe el injerto, así que no más los frutos, las hojas del primer árbol se ven, sino los del injerto, y si el primer árbol dijera al injerto, “quiero retener para mí al menos una pequeña ramita para poder dar también yo algún fruto para poder hacer conocer a todos que yo existo aún”, el injerto le respondería: “Tú no tienes ya razón de existir, después de que te has sometido a recibir mi injerto la vida será toda mía”. Así el alma que hace mi Voluntad puede decir: “Mi vida ha terminado, no más mis obras saldrán de mí, mis pensamientos, mis palabras, sino las obras, los pensamientos, las palabras de Aquél cuya Voluntad es mi vida”. Así que Yo digo a quien hace mi Querer: “Tú eres vida mía, sangre mía, huesos míos”. Entonces sucede la verdadera, real, Sacramental transformación, no en virtud de las palabras del sacerdote, sino en virtud de mi Voluntad. En cuanto el alma se decide a vivir en mi Querer, mi Voluntad me crea a Mí mismo en el alma, y a medida que mi Querer corre en la voluntad, en las obras, en los pasos del alma, tantas creaciones mías recibe. Sucede propiamente como a un cáliz lleno de partículas consagradas, por cuantas partículas hay, tantos Jesús están, uno en cada partícula. Así el alma, en virtud de mi Voluntad me contiene en todo y en cada parte de su ser; quien hace mi Voluntad hace la verdadera comunión eterna, y comunión con fruto completo”.
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Vol.11-58 Agosto 27, 1913
 El enemigo por vía indirecta busca turbar al alma.

 (1) Encontrándome en mi habitual estado, estaba lamentándome con mi siempre amable Jesús por mi pobre estado presente, y con toda la amargura de mi alma le decía: “Vida de mi vida, ¿no quieres ya tener compasión de mí? ¿Para qué vivir? No quieres más servirte de mí, todo ha terminado, es tal y tanta mi amargura que por el dolor me siento petrificada, pero lo que es más, que mientras yo me estoy toda abandonada en tus brazos, como si ni siquiera diera un pensamiento a mi gran desventura, los demás, y Tú sabes quienes son, me susurran al oído: “Y, ¿cómo? Y, ¿por qué? ¿Entonces has cometido pecados? Te has distraído”. Y lo que es peor, mientras me dicen esto, yo siento que no quiero oírlos, pues es como si interrumpieran el sueño que Tú me haces hacer en los brazos de tu Voluntad. ¡Ah! Jesús, tal vez no te has dado cuenta de cuán duro me es este dolor, pues de otra manera vendrías a socorrerme”. Y otras muchas tonterías le decía. Entonces el bendito Jesús me ha dicho: (2) “Hija mía, pobre hija mía, te quieren afligir, ¿no es verdad? ¡Ah, hija mía, hago tanto para tenerte en paz y ellos te quieren turbar! No, no, debes saber que el primero en disgustarse si tú osaras ofenderme sería Yo, y por eso sería el primero en decírtelo, y si nada te digo, no te preocupes. Pero, ¿quieres saber quién es la causa de todo esto? Es el demonio. Él se corroe de rabia y cada vez que hablas de los efectos de mi Voluntad a quien se te acerca, monta en furor, y no pudiendo él acercarse a quien hace mi Voluntad directamente, da la vuelta y va a quien puede acercársete bajo aspecto de bien, para tener al menos el mísero intento de turbar el cielo sereno del alma en la que me deleito morar, por eso desde lejos truena y relampaguea creyendo hacer con esto alguna cosa, pero pobrecito, la fuerza de mi Voluntad rompe sus piernas y hace caer truenos y relámpagos sobre él mismo, y queda más enfurecido que antes. Además, no es cierto como tú dices: ¿A que aprovecha mi estado? Debes saber que en el alma que hace en verdad mi Voluntad, es tal y tanta la virtud de mi Querer, que en el lugar donde esté dicha alma, si Yo me acerco para mandar castigos, encontrando mi Voluntad y mi mismo Amor, no me quiero castigar a Mí mismo en esa alma, es más, por ella quedo herido y sin fuerzas, y en lugar de castigar me voy a arrojar en brazos de esa alma que contiene mi Querer y mi Amor, me reposo y quedo descansando. ¡Ah, si tú supieras en qué aprietos de amor me pones y cuánto sufro cuando te veo mínimamente descontenta o turbada por causa mía, estarías más contenta y los otros dejarían de causarte molestia!”. (3) Y yo: “¿Ves, ¡oh! Jesús, cuántos males hago, hasta hacerte sufrir tanto?” Y Jesús inmediatamente: (4) “Hija mía, no te turbes por esto, los sufrimientos que me vienen del amor del alma contienen a la vez grandes gozos, porque el amor verdadero por cuanto lleva sufrimientos, no está jamás separado de gran gozo y de indecibles contentos”. 

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Vol. 11-59 Septiembre 3, 1913 

Cuando Jesús pone al alma en su Voluntad, y ella hace estable morada en su Querer, el alma se pone en las mismas condiciones de Jesús.

 (1) Mientras estaba rezando, pero yo no sé explicarme bien, puede ser también una fina soberbia mía, pero yo no pienso nunca en mí misma, en mis grandes miserias, sino siempre en reparar, para consolar a Jesús, por los pecadores, por todos, pero no es que lo piense desde antes, no, sólo basta que me ponga a rezar y me encuentro en ese punto. Ahora, yo estaba pensando en esto, y mi siempre amable Jesús viniendo me ha dicho: (2) “Hija mía, ¿cómo? ¿Te preocupas por esto? Tú debes saber que cuando Yo pongo al alma en mi Voluntad y ella hace estable morada en mi Querer, siendo que mi Voluntad contiene todos los bienes posibles e imaginables, por eso el alma se siente que abunda de todo y se pone en mis mismas condiciones, esto es, que siente necesidad de dar en vez de recibir, siente que ella de nada tiene necesidad, y si algo quiere puede tomar lo que quiere, no pedirlo. Y como mi Voluntad contiene una fuerza irresistible de querer dar, sólo queda contenta cuando da, y mientras da queda más sedienta de dar, ¡y en qué aprietos se encuentra cuando quiere dar y no encuentra a quien dar! Hija, al alma que hace mi Voluntad la pongo en mis mismas condiciones, y le doy parte en mis grandes gozos y amarguras, y todo su obrar está sellado con el desinterés de sí misma. ¡Ah!, sí, quien hace mi Querer es el verdadero sol que da luz y calor a todos, y siente la necesidad de dar esta luz y calor; y mientras da a todos, el sol no toma nada de ninguno, porque él es superior a todo y no hay sobre la tierra quien pueda igualarlo en la luz y en el gran fuego que contiene. ¡Ah!, si las criaturas pudieran ver a un alma que hace mi Voluntad, la verían más que sol majestuoso en acto de hacer bien a todos, y lo que es más, descubrirían en este sol a Mí mismo. Así que la señal de que el alma ha llegado a hacer mi Voluntad, es si se siente en condiciones de dar. ¿Has comprendido?” 
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Vol 11-60 Septiembre 6, 1913 
Las horas de la Pasión son las mismas oraciones de Jesús.

 (1) Estaba pensando en las horas de la Pasión escritas, y en que como están sin indulgencias, quien las hace no gana nada, mientras que hay tantas oraciones enriquecidas con tantas indulgencias. Mientras esto pensaba, mi siempre amable Jesús, todo benignidad me ha dicho: (2) “Hija mía, con las oraciones indulgenciadas se gana alguna cosa, en cambio las horas de mi Pasión, que son mis mismas oraciones, mis reparaciones y todo amor, han salido propiamente del fondo de mi corazón. ¿Has acaso olvidado cuántas veces me he unido contigo para hacerlas juntos y he cambiado los flagelos en gracias para toda la tierra? Por eso es tal y tanta mi complacencia, que en lugar de la indulgencia le doy al alma un puñado de amor, que contiene precio incalculable de infinito valor, y además, cuando las cosas son hechas por puro amor, mi Amor encuentra en eso su desahogo, y no es indiferente que la criatura dé alivio y desahogo al Amor de su Creador”. 
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